Un grave problema de inseguridad involucra no solo a los jóvenes y adultos de La Amistad, sino también a los niños del barrio que están siendo utilizados para el tráfico de sustancias psicoactivas, gracias a la ventaja que tienen de pasar desapercibidos ante las autoridades.


Cuentan algunos vecinos del sector que después de un tiempo de calma, la inseguridad en el barrio ha vuelto a florecer gracias a algunos grupos de personas que han visto en el microtráfico la oportunidad perfecta para lucrarse a costa de quienes han caído en el mundo de las drogas. Por eso, los atracos y la intimidación vuelven a hacer parte de la cotidianidad en este sector de la comuna dos.

Esta es una situación que se vive en gran parte del territorio urbano del municipio, sin embargo, en La Amistad el problema al parecer se está saliendo de control porque se ha venido involucrando a la población infantil en la venta y tráfico de estupefacientes, ya que mientras este método facilita el comercio de dichas sustancias, dificulta la labor de identificación de los distribuidores de droga por parte de la policía.

“A pesar de que cualquiera pensaría que por el hecho de estar en la comuna dos no se presenta mucho esta problemática, la verdad es que es de lo que más se ve por aquí. Por ejemplo usted va caminando por la séptima y verá que la situación de seguridad no es la mejor, muchas veces los ladrones que atracan se esconden por acá para que no los cojan, no digo que todos pero sí algunos lo hacen”, dijo Sandra Ortiz, habitante de La Amistad.

“Unos individuos aprovechan que a los menores de edad no se les puede hacer nada para ponerlos a vender sustancias prohibidas, obviamente el niño no tiene la culpa, pero cuando se cría en un ambiente de esos se convierte en un potencial delincuente al que después no le importa nada, por eso como habitante exijo más control frente a estos temas porque ya no puedo ni salir al parque a tomar el sol, la verdad le da a uno miedo”, señaló un habitante que no quiso revelar su nombre.

Hay que decir, que si bien la ley de infancia y adolescencia no contempla grandes castigos contra los menores de edad, las personas consultadas coinciden en que la policía sí debe hacer más presencia en el sector con el fin de mitigar el problema tratando de evitar que los niños sean utilizados para cometer actos delictivos que en un futuro pueden ser mayores y que lógicamente los llevarán por un mal camino. Así mismo, también solicitan la actuación de instituciones como el ICBF, la cual es la encargada de velar por los derechos de los niños y las niñas.

“Por más que la policía quiera hacer algo, la ley contra los menores de edad es muy suave, en vez de reformarlos pareciera que los estimulan a seguir cometiendo fechorías. Sin embargo sé que existen programas de prevención por parte de la alcaldía y del ICBF. Yo creo que todo esto, más el acompañamiento de la policía, sería algo muy bueno para nosotros como comunidad”, afirmó Ramón Fuentes, transeúnte que caminaba por el sector.