Al igual que sucede en varios sectores del municipio, la comunidad de Maranatha II en la comuna uno, denuncia la incapacidad de las autoridades para contrarrestar a los delincuentes y consumidores de drogas.


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Maranatha II está ubicado entre los barrios Ciudad Latina, Tierra Blanca y Llanos de Soacha, cuenta con aproximadamente 72 viviendas con igual número de familias, que están distribuidas en tres edificios. Cerca del lugar hay una amplia zona verde y un pequeño parque que en lugar de ser utilizado por los niños y jóvenes para la práctica del deporte, es frecuentado por aquellos que se dedican a consumir drogas y esperar el momento propicio para atracar y robar a algún desprevenido que vaya a tomar el transporte en la mañana, o llegue a su casa a altas horas de la noche:

“Hay muchos individuos que se dedican a atracar por acá en la Vía Indumil, al frente del Batallón, en la salida de Llanos de Soacha y en Ciudad Latina. A cualquier hora que uno salga ve a esas personas cometiendo sus fechorías. La semana pasada atracaron y apuñalaron a un estudiante del colegio Ciudad Latina en el parque que queda aquí al lado, y no importa que sea de día o de noche, ahí se mantienen varias personas fumando marihuana y consumiendo otras drogas. Los ladrones pueden atracar en las propias narices de los soldados, pero aún así ellos no son capaces de hacer nada, no sé si es porque no tienen autorización para eso, pero ellos no nos prestan ayuda alguna para enfrentar la inseguridad. De otra parte, la Policía nos dice que va a venir, pero llegan mucho tiempo después, y a veces ni siquiera llegan”, explicó Saúl Mendoza, habitante de Maranatha II.

“Vemos que hay mucho habitante de la calle y mucho consumo de drogas, especialmente hacia la parte de atrás donde colindamos con Ciudad Latina. La mayoría de esas personas son adolescentes y vándalos que conforman grupos delincuenciales, yo personalmente llevo viviendo acá alrededor de siete u ocho meses, y siempre he evidenciado el mismo problema, que por cierto no se presenta sólo acá, sino también en muchos otros sectores de Soacha”, expresó David Rodríguez, residente de Maranatha II.

Pero además de la evidente presencia de delincuentes y la escasa reacción de la Policía y los militares que están en la unidad militar de Fagecor, los vecinos de Maranatha II también expresaron su preocupación por las dificultades que viven a la hora de tomar una ruta de transporte, o llegar a sus casas después de cumplir con sus labores diarias, teniendo en cuenta que el único servicio de transporte que tienen está en el terminal de Ciudad Latina, al cual deben llegar atravesando un terreno baldío en el que muy fácilmente pueden encontrarse con algún delincuente:

“Nada más con el tema del transporte, para uno llegar a tiempo a su trabajo tiene que salir muy temprano de su casa, y como debe pasar por el potrero, entonces los delincuentes están al acecho. A esa hora no hay ningún Policía presente para darnos un apoyo, y a pesar de que hemos llevado esto ante las autoridades, ellos nos dicen que no hay personal suficiente para cubrir todo lo que Soacha demanda. Sin embargo uno pasa por la estación de Policía y ve a todos los uniformados ‘echando cuento’. Se pregunta uno entonces, ¿si no hay personal entonces por qué están todos esos agentes ahí? Algo similar pasa con los del Ejército, nos dicen que desafortunadamente a ellos se les sale de las manos prestarnos el servicio de seguridad, porque manifiestan que eso es competencia de la Policía, y si la Policía dice que no tiene personal suficiente, ¿a quién acudimos?”, manifestó Ofelia Rincón, presidenta de la JAC de Maranatha II.

“Los pocos campos deportivos del sector son utilizados e invadidos por los viciosos, a cualquier hora del día se puede ver a estos sujetos esperando a ver a quién pueden robar. El problema es de todos los barrios aledaños, no sólo acá en Maranatha II, y se suma a otra dificultad como es la del transporte, porque acá las únicas rutas que tenemos son las de Ciudad Latina, entonces cuando alguien va a tomar su bus en la mañana, o llega en la noche, muchas veces es atracado. Las autoridades deberían ser más conscientes para escoger bien los sitios donde ponen los CAI móviles, a veces dejan un vehículo de estos en el barrio, pero si no es que está vacío, entonces es que tiene un solo agente. Además, si uno tiene una queja no se la reciben, sino que lo envían a otros lugares para poder ponerla”, concluyó Jorge Gómez, vecino del sector.