Lilian Sofía Molina es una niña de 7 años que inició a practicar la natación desde hace tres, siguiendo una vocación que empezó desde muy niña, la cual ha sido impulsada y apoyada por toda su familia. En el poco tiempo que lleva metida en las piscinas, Sofía ha logrado importantes reconocimientos, a pesar de las dificultades y los obstáculos que ha debido enfrentar.


Se sabe que en Soacha es poco lo que se puede hablar de natación, pues en el municipio no hay un complejo acuático y tampoco una escuela de formación para que niños como Sofía puedan practicar su deporte y afianzar sus habilidades en el agua. Sin embargo, para el caso de esta pequeña eso no ha sido ninguna limitante, pues afortunadamente ha tenido la posibilidad de entrenar y competir en sitios como el Club Compensar de la Avenida 68 y municipios como Girardot y Arbeláez.

Sobre Sofía, vale la pena decir que vive con sus padres en el barrio Olivos III de la comuna tres, cursa sus estudios de primaria en el Colegio Nuestra Señora de las Misericordias del barrio León XIII, entrena todos los fines de semana y desde ya proyecta una destacada y laureada carrera como deportista, siguiendo sus sueños y su ideal de ser una recocida nadadora a nivel mundial.

“Me gusta mucho nadar porque desde pequeña me metí a la piscina. Practico desde los cuatro años, y lo que más me gusta es estar en el agua, porque ahí me siento relajada y muy cómoda. Mis compañeros del colegio me felicitan porque he ganado muchas medallas, igual que los profesores. Hasta ahora he conseguido ocho medallas que he ganado en las competencias donde he participado, aunque una vez quedé de segunda porque me tiré desde debajo de la piscina y no utilicé el trampolín”, narró Sofía al hablar de su corta pero significativa experiencia en la natación.

Sin duda el principal apoyo que ha tenido esta niña ha sido el de sus padres y toda su familia, pues sin importar cómo, dónde o cuándo ha habido la necesidad de desplazarse, ellos han acudido a cuanto lugar ha ido Sofía a competir o entrenar, demostrando que lo de ella es algo a largo plazo que tiene un inmenso futuro:

“El apoyo ha sido de toda la familia, los fines de semana cuando ella tiene competencias fuera de la ciudad en municipios como Girardot y Arbeláez, y Compensar en Bogotá, todos acá la apoyamos. Mi esposo suspende sus actividades en el trabajo, mi hija saca tiempo de sus labores de la universidad, y todos nos disponemos hacia ella. En los entrenamientos siempre estamos acompañándola, pues como en Soacha no hay piscinas, debemos llevarla a entrenar a otros lugares. Prácticamente debemos dividir el tiempo para que alguien siempre pueda estar con ella”, explicó Luz Stella Marín, mamá de la menor.

Como Sofía tiene compromisos académicos, sólo puede ir a entrenar los fines de semana. Ella ha ido a competir a Arbeláez representando a Soacha, y también ha estado en Girardot. Como un hecho particular, la delegación de Arbeláez la acogió dentro de su grupo y el entrenador de este equipo ha ayudado en su entrenamiento.

Por otra parte, Sofía también ha participado en festivales que se han realizado en Compensar y Arbeláez como la única representante de Soacha, compitiendo con delegaciones de Fusagasugá, Funza, Facatativá, Girardot, y otros municipios. La niña ha competido en los estilos Libre, Espalda, Pecho y Mariposa.

“Me pareció muy nostálgica la participación de Arbeláez porque ella iba solita y estaba junto a delegaciones muy grandes. Cuando nombraron a Soacha, la única que salió fue ella, entonces tuvo que competir así. De todas maneras, los niños de Arbeláez la recibieron muy bien, casi como si fuera parte de su mismo equipo. Ahí es donde uno ve la ausencia del municipio y la falta de apoyo a deportistas como Sofía, a pesar de que la natación es una forma de arrancarle la calle a los niños. Vale la pena resaltar que los uniformes, las sudaderas y los tenis han sido por cuenta nuestra, lo mismo que el desplazamiento para que ella vaya a entrenar y a competir”, agregó la mamá de Sofía.

A pesar de que Sofía se ha fogueado en otras disciplinas deportivas, ella definitivamente ha decidido que lo suyo es la natación, pues como dice su mamá: “Hemos intentado que alterne la natación con otros deportes, pero ella siempre vuelve al agua”. Al respecto, la misma Sofía dijo:

“Claro que también me gusta el ciclismo, porque mi papá compitió en muchas carreras y me llevaba a la ciclovía, desde ese momento me gustó este deporte. Si pudiera practicaría los dos, pero definitivamente mi deporte preferido es la natación. Mi sueño es ser una nadadora profesional para poder ir a competir a muchos países del mundo”.

Sofía y su familia buscan apoyo por parte del IMRDS en busca de seguir avanzando en este bonito proyecto de vida, y lograr que a mediano o largo plazo, la niña sea la protagonista de la natación en el país, y por qué no decirlo, también en el mundo.