Para los residentes de la urbanización Torrentes todas las gestiones y movilizaciones que han realizado en miras de garantizar la seguridad de sus vecinos y de quienes cruzan la vía por la entrada principal a las etapas 3 y 4 han resultado en vano.


En vista de la situación de inseguridad sobre la vía Indumil, en varias ocasiones residentes de las urbanizaciones vecinas han manifestado su inconformismo y bloqueado el paso de vehículos, argumentando que la falta de reductores de velocidad, señalización e iluminación se han convertido en un motivo de riesgo para todos los transeúntes. Según los habitantes, este hecho es demostrable tras el aumento de la accidentalidad y varias muertes de habitantes de los conjuntos aledaños a la vía.

Después de las manifestaciones recientes realizadas sobre la vía Indumil, la administración municipal, junto con la concesión encargada del corredor vial, las empresas constructoras y los delegados de las comunidades afectadas llevaron a cabo varios encuentros con el objetivo de encontrar una solución que garantizara el cumplimiento de las peticiones de los habitantes y una respuesta de acción inmediata que mitigara la accidentalidad sobre la ruta, mientras se empiezan a ejecutar las obras de señalización e instalación de reductores de velocidad y adaptación de paraderos.

Dichos compromisos entre las constructoras, la Administración Municipal y las comunidades establecían que en los tres puntos de mayor afluencia de personas, es decir, las entradas principales a Hogares Soacha, Parque Campestre y Torrentes, se llevaría a cabo un plan de control de tráfico con paleteros, la utilización de reductores móviles y conos de tráfico durante las horas pico en las que los estudiantes y residentes aumentan el uso del paso sobre la vía. La solución temporal vigilada por la alcaldía municipal y ejecutada por las constructoras debió comenzar de inmediato al finalizar la semana del encuentro, sin embargo la comunidad de Torrentes se siente rechazada e ignorada puesto que después de pasadas tres semanas aproximadamente, la situación al lado de su urbanización sigue siendo la misma y hasta el momento no han observado que en la entrada principal de las etapas 3 y 4 hayan implementado reductores de velocidad, ni que los paleteros hagan presencia durante las horas de mayor presencia de personas.

“No hemos visto la puesta en marcha del plan de la alcaldía y las constructoras en nuestro sector, conocemos que en Hogares Soacha y Parque Campestre sí se han implementado correctamente, por eso sentimos que nos discriminaron, ya que se supone que los líderes de las tres urbanizaciones fuimos a defender los derechos de toda una comunidad y pareciera que nosotros no hacemos parte de la misma, porque somos los únicos a los que “cogieron de burla”. Ahora queremos una respuesta oportuna de la constructora a cargo y de la misma alcaldía como ente que debía vigilar y controlar el cumplimiento de los compromisos”, especificó Martin Prieto, líder de Torrentes.

Teniendo en cuenta la situación en la que los residentes de Torrentes se sintieron excluidos, decidieron ejecutar acciones para aumentar la seguridad por sí mismos. El día 21 de noviembre consiguieron los recursos para obtener lonas con recebo, las cuales instalaron sobre el punto de mayor afluencia de peatones cerca de su urbanización, a pesar del esfuerzo, para el domingo en la mañana lo que quedaba de la instalación era poco. Con esta actuación los habitantes sugirieron a las constructoras y a la administración municipal que si no los ayudaban de la misma forma en la que lo están haciendo con Hogares Soacha y Parque Campestre, que por lo menos los dejen velar por la seguridad de los peatones.

“Ya estamos cansados de esta situación, aún después de todo lo que hemos hecho, del esfuerzo de la comunidad, de las muertes y de las familias afectadas en Torrentes, aún no han sido capaces de ayudarnos. Viendo la situación como la están poniendo para nosotros, nos tocará hacer un llamado de atención mediante el bloqueo de las vías más importantes, puesto que si no nos prestan atención, de alguna forma tenemos que lograr que se respete la seguridad y la integridad de las más de 750 familias que están siendo afectadas en nuestro sector”, expresó Gloria Parra, miembro del consejo administrativo de una de las etapas de Torrentes.

Finalmente, los residentes de la urbanización aseguraron que las acciones mencionadas las llevarán a cabo en cualquier momento durante el desarrollo de la semana en curso, si no les prestan atención ante la difícil situación que aún siguen teniendo sobre la vía. Así mismo argumentan que si es necesario ellos mismos llevarán a cabo la construcción de reductores de velocidad en los dos extremos de la entrada principal de Torrentes.