Luego de una revisión minuciosa sobre la calle 13 y cerca del centro comercial del Parque, Enel-Codensa detectó decenas de conexiones ilegales.

Varias cuadrillas programaron la suspensión de la energía a todas las personas que estaban conectadas ilegalmente.  

“Esto es un fraude y robo de energía, y según la ley colombiana está catalogado como un delito”, dijo uno de los técnicos de Enel-Codensa.

Fueron metros y metros de cable que los técnicos tuvieron que bajar para suspender el servicio que durante meses, e incluso años, permaneció de manera ilegal.

El trabajo adelantado por varias cuadrillas de la empresa fue coordinado con la Alcaldía de Soacha.

El operativo estuvo acompañado de la Policía y la Secretaría de Gobierno