De la mano con la fundación ‘Un Litro de Luz’, la Junta de Acción comunal del barrio la Isla y su comunidad llevó a cabo la instalación de 60 luminarias autosostenibles en las calles del lugar, las cuales han ayudado a disminuir significativamente la percepción de inseguridad en el sector.


Con el proyecto iniciado por la fundación Litro de Luz, denominado como Litro Nigth, pensado y ejecutado por Camilo Herrera, presidente de la entidad, se ha logrado beneficiar a miles de familias en varios municipios del país aportando luz pública gratuita y autosostenible.

Es así que la fundación desarrolló un sistema de iluminación que emplea botellas plásticas como focos, LEDs, páneles solares y tubería de PVC, entre otros elementos que como resultado ofrecen un sistema de alumbrado autosuficiente con un alcance de diez metros por poste con un desempeño de cuatro días de duración con una sola carga, teniendo en cuenta que se alimentan diariamente con luz solar.

El proyecto ya ha sido realizado en otros municipios del país, por eso la Junta de Acción comunal del barrio La Isla, en la comuna cuatro, buscó la forma de contactarse con la fundación Un Litro de Luz para manifestar el interés por la propuesta y sus beneficios. Ahora los residentes argumentan que gracias a la intervención de la fundación han logrado aumentar en gran medida la seguridad del sector.

María León, describió el trabajo hecho por la fundación y los integrantes de la JAC para la realización del proyecto:

“Para traer este beneficio al barrio, inicialmente los de la fundación lo recorrieron en su totalidad para identificar puntos críticos por falta de iluminación. Las luminarias instaladas en los postes de cemento no eran suficientes, porque además de ser pocas, o no estaban prendidas o simplemente no servían”, detalló la residente.

La comunidad coincide al asegurar que actualmente se sienten mucho más seguros en las madrugadas al desplazarse hacia sus lugares de trabajo y argumentan que estéticamente las iluminarias han aportado mucho al mejoramiento del sector.

“Estas luminarias que han instalado en el barrio han sido de gran ayuda, porque antes las calles se veían muy oscuras y eso contribuía en el aumento de la percepción de inseguridad, en mayor medida en los lotes vacíos. Es de reconocer el trabajo mancomunado que se llevó a cabo con la comunidad, quienes definieron las ubicaciones de los postes estratégicamente y así mismo, las personas contribuyeron para hacer la instalación de los mismos”, resaltó, Faride Calvo, habitante de La Isla.

Para concluir, de acuerdo con Roberto Camacho, vicepresidente de la JAC de La Isla, es mucho el trabajo que aún falta hacer en pro de la comunidad, puesto que en la comuna cuatro son muchos los barrios que necesitan este tipo de gestiones de manera urgente para cambiar el estilo y situación de miles de familias que aún sufren las consecuencias de la falta de iluminación pública.

“Ahora esperamos que la iniciativa siga beneficiando al barrio y en ese sentido que se pueda replicar en todo el sector, cambiando la situación de vida de la comunidad que más lo necesita”, finalizó el líder comunitario.