A pie, en moto, bicicleta o en el transporte público hurtan los celulares en Bogotá. Autoridades dicen que se roban en promedio 145 teléfonos al día.

De acuerdo a las autoridades del Distrito, las localidades más afectadas por el robo de celulares son Engativá, Suba y Kennedy, y que las modalidades más frecuentes son mediante raponazo y atraco en moto y bicicleta.

Para los capitalinos se volvió un peligro manipular estos aparatos o hablar por celular en las vías públicas, porque los ladrones están al acecho. Cientos de ciudadanos son víctimas de los delincuentes que aprovechan la mínima oportunidad para robar a sus víctimas.

Si bien el raponazo a pie, en bicicleta o en moto se volvieron una constante, en lo corrido del año van más de 2.700 denuncias por atraco y robo de móviles mediante el uso de armas de fuego. “A mí me pusieron una pistola en la cabeza para robarme el celular en la puerta de mi negocio”, dijo Amílcar Caicedo, comerciante del barrio Restrepo.

Una constante es que ahora no hay zona vedada para los delincuentes. Anteriormente los atracos y raponazos eran más frecuentes en el sur de la ciudad, pero hoy el panorama es igual en el norte de la capital.

Y para rematar, ahora los delincuentes roban celulares de alta gama para luego extorsionar a los dueños. Es un delito, que, según las autoridades ha venido en aumento, por lo que recomiendan comunicarse de inmediato con el Gaula de la Policía y desde ningún punto de vista acceder a la petición de los criminales.