Bajaba de los cerros orientales de Bogotá cuando un sujeto le salió con un arma de fuego para atracarlo. Le disparó 4 veces y la bala no salió.

Pareciera una escena de una película, pero no. Lo que le pasó al actor César Manzano en Bogotá, quien interpreta al Dr. Obando en ‘Enfermeras’, fue real.

El actor contó en sus redes sociales que vio su vida en peligro luego de verse involucrado en un asalto a mano armada, y relató los hechos que le hicieron pensar que no saldría con vida de aquel lugar al que había ido en medio de sus tiempos de ocio.

Manzano, de origen venezolano, comentó que se encontraba en una caminata por los cerros de Bogotá cuando, al salir de la zona y empezar a bajar la zona montañosa, fue abordado por un joven que, según él, se notaba muy drogado, y que además, llevaba un revólver en sus manos.

“Lo que me sucedió no fue un milagro porque decir eso haría pensar que lo que me sucedió pasa una vez en un millón, o lo que es peor, hace pensar que de alguna manera recibí una especie de premio divino. Y esa no es la verdad”, comienza el texto en el que narró su historia.

Aseguró que el joven lo hostigó para llevarlo a una zona más apartada de la que ya se encontraba, en donde se dispuso a pedirle que le diera sus objetos de valor. El actor, que interpreta al doctor Obando en la serie Enfermeras, decidió, en medio de un ataque de defensa, lanzarse en contra del joven para quitarle el arma.

Cuenta que forcejeó con el presunto delincuente, lo que generó que cayeran por una loma y él perdiera el agarre del arma que ya le había logrado quitar al ladrón. “Alcancé a ponerme de rodillas pero ya el joven estaba parado a mi lado, me dio un cachazo en la cabeza, luego otro, y luego otro, la sangre comenzó a bañarme la cara, ahí sentí que había llegado el final”, relató.

En el suelo, y herido, César comentó, en su cuenta de Instagram, que, aunque sabía que probablemente esos iban a ser los últimos momentos de su vida, y aunque pensó en sus dos pequeñas hijas, algo en su interior le hizo sentir paz y le hizo saber que todo iba a estar bien.

Segundos después, el joven, que se encontraba de pie, mirando al actor, apuntó el arma hacia César, quien aseguró que a pesar del ruido y del olor de la pólvora, no sintió ningún impacto en su cuerpo.

El joven me apuntó a la cabeza y sonó un disparo sordo, salió mucho humo del arma, olió a pólvora, pero no sentí nada, miré al joven que cambió su expresión, su mano comenzó a temblar y volvió a activar el gatillo una, dos, tres, y cuatro veces, pero el arma solo hacía ‘click’”…

Luego del cuarto disparo, el quinto sí surtió efecto, y el actor comentó que sintió como algo que le había quemado la cara, y como “fuego en su boca”. Tras el disparo, ambos asustados, corrieron en direcciones contrarias, dice el actor, el ladrón buscaba escapar, y él, por su parte, decidió bajar de la loma para buscar ayuda.

“Se hizo un leve silencio entre los dos antes de que corriéramos en direcciones contrarias, me tomó como una media hora bajar la montaña con la sangre entorpeciéndome la visión, extenuado, mareado, pero sorprendido de lo que me acababa de pasar. Eso no fue un milagro, queridos, hoy más que nunca estoy convencido de que estamos bendecidos con la presencia de Dios en nuestras vidas constantemente, y cuando abrazamos esa luz no hay nada que nos pueda hacer daño, ni una bala”, puntualizó César.

“Definitivamente volví a nacer, Dios me dio una segunda vuelta, y la pienso honrar llenando de luz y amor todas mis acciones, es así de simple (…) Estoy de vuelta queridos, pienso seguir viviendo esos milagros diarios que son la vida”, finalizó Manzano.