El Fenómeno del Niño ha generado considerables reducciones en los niveles de las fuentes hídricas del municipio, situación que se suma a los incendios, heladas, derroches inconscientes del preciado líquido y fuertes olas de calor.


Producto de lo anterior el gobierno municipal comenzó a tomar medidas tendientes a conservar el agua y a concientizar a la población sobre el uso racional del líquido y la preserevación de nacederos y monte nativo.

Panorama de desabastecimiento

A los incendios forestales que han afectado los nacederos acuíferos, se suma la notable disminución en los caudales de los ríos como el Aguas Claras que abastece a la planta de tratamiento local. En efecto un decreto expedido por el alcalde José Uriel González pretende que haya conciencia para el uso racional del escaso y preciado líquido.

El decreto número 12 del 12 de enero de 2010 consigna medidas tajantes que pretenden reducir a cero cualquier índice de desperdicio de agua. La norma prohíbe por ejemplo el lavado de autos, lavar fachadas, regar jardines o cualquier otro acto que derroche el elemento que hoy por hoy ha sido restringido para el uso exclusivo del ser humano. La Policía Municipal tiene en sus manos el decreto y buscará hacerlo cumplir; la vigencia del documento es por el tiempo que dure ‘El Niño’, hasta el segundo trimestre del 2010 dicen los expertos.

Sin embargo y debido al desabastecimiento de agua que afronta el Municipio a causa del Fenómeno del Niño, la Empresa de Servicios Públicos domiciliarios tomó la decisión de determinar la medida de racionamiento. No es para menos, pues llegan al Acueducto 17 litros por segundo de agua, cuando para abastecer al casco urbano son necesarios 35 litros por segundo.

Para explicar los racionamientos, fuentes de la Empresa de Servicios Públicos dividieron el casco urbano de la siguiente forma: ZONA SUR compuesta por los barrios San José, San Rafael, San Jorge, El Carmen, El Progreso y La Inmaculada. ZONA NORTE, integrada por los barrios San Juan, Santa Isabel, Mirador, Parques del Muña, Los Rosales, Las Palmas, La Esperanza y Villas de Santa Ana. El suministro se prestará en cada zona de 5 a 7 de la mañana y de 8 a 10. Al día siguiente se invierten las zonas y los horarios; es decir si la zona sur recibió a las 5 de mañana al día siguiente recibirá el suministro a las 8 de la mañana.

La medida se mantendrá hasta tanto los niveles sean inferiores a 25 litros por segundo. Debido a la baja presión es muy posible que el liquido solo llegue a las viviendas en la primera planta, si por algún motivo las zonas más alejadas de la planta de tratamiento, no reciben el suministro de agua en estos horarios, deben hacerlo saber a la empresa que les prestara el servicio a través de carro tanques.

El CLOPAD con los ojos ‘bien abiertos’ ante incendios

Comenzando el 2010 Sibaté enfrentó una gigantesca emergencia ambiental. Un incendio que habría iniciado en el sector de Pasquilla límites con el Municipio, se propagó vorazmente alcanzando veredas como Bradamonte y Romeral. La situación crítica se presentó iniciando el mes de enero y las autoridades estiman que entre 700 y mil hectáreas se vieron quemadas con la conflagración. La zona forestal que fue consumida en pocas horas por las llamas quedó reducida a cenizas. Peor aún, se vio seriamente golpeado un sector de recarga acuífera y páramo con invaluable riqueza en flora y fauna. Con la ayuda del CLOPAD, el Ejército, la Policía, la Fuerza Aérea Colombiana, la Cruz Roja, Bomberos de Sibaté, Soacha y Bogotá, la Defensa Civil local y de municipios vecinos, refuerzos del Departamento y la comunidad residente en el sector, fue posible controlar el incendio. Viendo esta situación fue convocada una junta de emergencia entre la Administración Municipal y el CLOPAD, donde se evaluaron algunas zonas de riesgo de incendios, los planes para atender las conflagraciones y la disposición para comprar nueva maquinaria de dotación para que los cuerpos de atención de desastres tengan facilidad al actuar en la zona de la eventualidad.