Por considerarlos un peligro para las especies nativas y evitar que se convirtieran en plagas como el pez león o el caracol africano, la secretaría de Ambiente de Bogotá decidió sacrificar a las 40 especies marinas provenientes de Asia y Oceanía que incautó en días pasados en un centro comercial de la capital colombiana.


De acuerdo con lo expresado por esa dependencia, todas las especies incautadas pertenecían a ecosistemas foráneos y representaban una amenaza para la biodiversidad y la conservación de los ecosistemas dado que además de introducir enfermedades y parásitos estos animales se comportaban como depredadores lo que podía alterar el equilibrio biológico.

“La Subdirección de Silvicultura, Flora y Fauna se vio en la obligación de proceder al sacrificio de dichas especies, aplicando técnicas humanitarias e indoloras y contando en todo momento con la asesoría de biólogos expertos en la materia”, indicó la secretaría de Ambiente en el comunicado.

Los animales incautados, y luego sacrificados, llegaron al país por cuenta de comerciantes de fauna de manera ilegal desde el Océano Índico, las Islas Fiji, China y Australia.

El pasado 2 de enero fueron decomisados en un operativo de control en contra del tráfico de fauna silvestre exótica en el Centro Comercial Atlantis Plaza de Bogotá.

Fuente: ElColombiano.com