El Gobierno anunció que desplegará toda su capacidad para combatir a los hinchas violentos y que no suspenderá el campeonato de fútbol tras la polémicas muerte de tres hinchas en Bogotá.

El presidente Juan Manuel Santos, quien estuvo en el sector de Suba, escenario de la muerte de uno de los hinchas, el fútbol es un «deporte maravilloso» y señaló que, por la acción de los violentos, «no se va sacrificar el campeonato».

Santos señaló que el fútbol «no tiene la culpa de la violencia» y recordó que en las últimas tres finales disputadas no ha sucedido nada dentro de los estadios, labor por la cual felicitó a las autoridades.

Para el mandatario colombiano, la violencia no está en los estadios sino en las calles y llamó a «estimular» el fútbol.

La Alcaldía de Bogotá tomó la decisión el martes de suspender el partido entre Millonarios y Atlético Nacional después de que Carlos Andrés Medellín, un joven de 20 años hincha del Nacional, fue apuñalado en un barrio del sur de la capital mientras esperaba un autobús de Transmilenio, sistema masivo de transporte de la capital.

En otra riña registrada la noche del lunes entre seguidores de estos dos equipos en el sector de Suba, resultó herido de gravedad Carlos Javier Rodríguez, de 22 años, quien murió horas después en el hospital.

Además, otro seguidor de Millonarios asesinó el pasado viernes de una puñalada en el corazón a Pedro Contreras, un militar jubilado de 66 años que intentaba defender a su hijo, hincha de Santa Fe, ante las agresiones de un grupo de aficionados del equipo azul.

La Fiscalía colombiana investiga veinte casos de agresiones ocurridas entre integrantes de las llamadas ‘barras bravas’ del fútbol en lo que va corrido de 2013 en diferentes sectores de Bogotá.

Los implicados en estos hechos son investigados por delitos de homicidio simple, homicidio agravado y tentativa de homicidio con arma blanca o de fuego, según la Fiscalía. EFE