Filas de más de 400 metros y sin distanciamiento se observaron en la mañana de este domingo para el acceso al sendero de Monserrate.

Lo delicado del caso es que no hubo distanciamiento, las aglomeraciones fueron evidentes y muchas personas portaban el tapabocas a medio poner.  

Si bien los funcionarios encargados de permitir el acceso al sendero trataron de implementar medidas para evitar las aglomeraciones, fue prácticamente imposible.

Algunos caminantes denunciaron que en el recorrido mucha gente se quitó el tapabocas por la fatiga que implicar subir, lo que sin duda puso en riesgo a los miles de personas que hoy subieron al cerro.

Al ingresar se recomendó a los visitantes implementar todas las medidas de bioseguridad, especialmente evitar aglomeraciones y usar siempre el tapabocas, pero muchas personas hicieron caso omiso y pusieron en riesgo a los demás, incluso a niños y algunos adultos mayores que se atrevieron a subir a pie.   

Lo delicado, como lo han advertido las autoridades, es que la capital y el país pueden enfrentarse a un tercer pico, y este depende del comportamiento de los ciudadanos.

Apoyo: Sistema Integrado de Información – Foto: Carlos Brand