Al concluir los 100 días prometidos por el presidente de la República, Iván Duque, para reconstruir el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, varios expertos analizaron cómo es el estado actual de dicho departamento insular colombiano.

Aunque después del paso del huracán Iota (el 17 de noviembre de 2020) la atención se centró en Providencia, esta zona del país ya presentaba problemas de acceso a servicios públicos y una crisis económica y de salud relacionada con la pandemia del COVID-19.

La economista Johannie Lucía James, docente de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Caribe, destaca que “San Andrés siempre ha tenido problemas estructurales por los servicios públicos, no es una situación nueva generada por el huracán; tiene deficiencias serias de agua potable y ha habido bloqueos por esto”.

Por su parte la antropóloga Ana Isabel Márquez, docente de la misma Sede, señala que “uno de los problemas más graves que se presenta es la desinformación: después del huracán mucha gente salió de Providencia, tal vez por el estrés postraumático. La situación humanitaria allí sigue siendo muy delicada”.

La docente Márquez confirma que “en Providencia hay muchas personas sin atención en salud y la mayor parte de las casas siguen en el piso; la gente no puede vivir en esas condiciones. Hay una gran incertidumbre frente a lo que va a pasar, pues el proceso de reconstrucción ha sido exageradamente lento; la situación en San Andrés es diferente”.

Agrega que “en estos cuatro meses solo se ha hecho un censo que aún no termina: uno se queda con la duda sobre cuáles son las supuestas características antihuracanes de las que ha hablado el Gobierno para que en el próximo ventarrón no volvamos a quedar damnificados”.

Por último, el profesor Raúl Román concluye que “haber hablado de 100 días para la recuperación del Archipiélago fue un mal cálculo por parte del Gobierno, que refleja el desconocimiento profundo que tiene sobre los territorios fronterizos y su gente. El Gobierno siempre llega con la misma lógica del centro que no aplica en este caso”.

Fuente: UNperiódico/Universidad Nacional