Hasta el momento dieciséis personas han muerto y más de 50 resultaron heridas en un accidente de tránsito de un bus que por fallas mecánicas chocó contra otros automotores en una vía del municipio de Granada, Cundinamarca.

El subcomandante de la Policía de Tránsito y Transporte, coronel Jaime Moreno, confirmó que el accidente se presentó en el sitio conocido como el Alto de las Rosas, cuando un autobús que viajaba de Bogotá hacia la población de Fusagasugá perdió los frenos, sin embargo, el dueño del bus, Máximo Ramírez, afirmó que el vehículo había pasado la prueba técnico-mecánica hacía pocos días.

La hipótesis que se tiene hasta el momento es que el autobús perdió los frenos y arrolló a otros automotores, entre ellos un vehículo de matrícula ecuatoriana, cuyos dos ocupantes murieron.

Los heridos fueron trasladados hacia centros hospitalarios de la localidad de Soacha, Bogotá y Fusagasuga.

Las primeras hipótesis oficiales apuntan a una falla mecánica en el bus, afiliado a la empresa Oasis, que impactó contra una flota de la empresa Bolivariano, que cubría la ruta Bogotá-Girardot, y contra un carro particular, marca Chevrolet Corsa, de color gris, donde se movilizaban dos ecuatorianos que murieron en el accidente.

Cuando el conductor se percató de la falla, según las autoridades, los frenos no le funcionaron y el bus fue a parar a 30 metros de la carretera, muy cerca de una casa ocupada por campesinos de la vereda San José, del municipio de Granada (Cundinamarca).

Minutos después de la colisión, los habitantes de la región fueron los primeros en auxiliar a los sobrevivientes.

Ante la magnitud del accidente, la Policía de Carreteras organizó un plan para evitar congestiones, en medio del puente festivo. Durante más de cinco horas fue cerrado el paso hacia Fusagasugá y los conductores usaron la vía por el alto de San Miguel.