Desde las cinco de la tarde del seis de diciembre, varias personas se congregaron  en el parque principal de  Soacha para esperar a  marchantes indígenas provenientes del Cauca, quienes se unirán a un grupo más grande que espera en la Universidad Nacional.

Baile, alegría, arengas y el fervor de la lucha popular  que cuestiona  las medidas neoliberales del gobierno nacional   acompañaron la espera  hasta algo más de las nueve de la noche, momento en que arribaron los denominados  hermanos mayores,  quienes explicaron la razón  por la cual también se unen al paro nacional.

“Es gratificante  ver a la  sociedad unida en movimientos sociales,  es la fuerza de un pueblo que se ha unido para decir que no queremos más politiqueros que no den la talla, queremos gerentes que trabajen por una Colombia diferente, que representen intereses de  una comunidad  marginada, nos hemos declarado en resistencia y en paz”, fueron las palabras iniciales de los representantes de la guardia.

“Nos conectamos con la madre naturaleza para construir  y construimos sociedad porque somos hijos de la tierra. Estamos cansados de las politiquerías corruptas y nefastas que siempre nos han callado. Recordamos aquí a una mujer y a varios de los guardias que han sido  asesinados por denunciar y cuidar el territorio”, indicó una líder del grupo.

Durante sus intervenciones, los integrantes de la guardia indígena invitaron a la unión y a la resistencia para crear una Colombia diferente que respete la vida humana y la naturaleza. Desde la voz de una comunidad que ha sufrido la indiferencia del estado y la matanza de sus líderes, pidieron a través de un acto espiritual  calmar el dolor del municipio, de Colombia y del mundo entero. Además se invitó al respeto por la palabra, la reconciliación y  la lucha  por el amor al pueblo y a las nuevas generaciones.  

«Tenemos que seguir como hermanos, porque Colombia somos uno solo, seguiremos adelante en este proceso”, agregaron los integrantes de la guardia indígena quienes explicaron que en su comunidad cuando entraban en paro, la resistencia duraba meses completos   donde  pese a los intentos por callar su voz, luchas y denuncias, se hacen escuchar tomándose la reconocida vía Panamericana y otros escenarios del Cauca.

La guardia compartió su bandera de color verde y rojo, el primero que simboliza la naturaleza y el segundo la lucha  que  los hermanos mayores han tenido para conquistar sus derechos. Manifestaron que continuarán erigiendo su bandera en actitud de protesta y se unirán a las nuevas marchas convocadas en Bogotá.

Casi hasta la media noche y luego de las intervenciones de la guardia, tanto soachunos   como  indígenas compartieron  baile, música, eventos culturales, pero ante todo el deseo de  buscar una Colombia más justa con su pueblo.

Fotografía: Suacha en imágenes