Con el firme propósito de borrar el estigma que recae sobre los habitantes de los barrios Armero I y II, la comunidad de este sector de la comuna cinco trabaja para demostrar que en esta zona no todo es droga ni delincuencia, como algunas personas creen.


Sí hay un problema generalizado en Soacha, la inseguridad tal vez clasifique como el número uno, y los barrios Armero I y II no son la excepción. Desde robos a residencias, contadores de agua y expendio de drogas, sobre todo los fines de semana, son actividades ilícitas que a pesar de haber disminuido de algún modo, continúan siendo el pan de cada día de los habitantes de este sector de San Mateo.

“La gente ha tenido que colocar rejas para que no se lleven lo poco que se tiene, pero eso no es suficiente porque han habido casos donde los ladrones se suben por la parte de arriba o abren las rejas con la intención de desocupar cuanto puedan”, declaró Ismael Quintero, habitante de Armero I.

Sin embargo, para evitar que el ocio sea un factor que motive a realizar actos delictivos, la comunidad ha encontrado una nueva estrategia de integración social gracias a la iniciativa que algunos residentes y líderes comunales han emprendido al promover actividades recreativas y culturales que pretenden mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Desde niños, niñas, hombres y mujeres se ven beneficiados con acciones que se implementan gracias a una cooperación que se ha establecido entre miembros de las JAC de Armero I y II.

Alianzas con el SENA, entidad que lleva sus programas de enseñanza y capacitación a personas que poseen habilidades tales como la ornamentación y la construcción, que son dos de los oficios que se ofertan y en los que se instruye dentro de las instalaciones del salón comunal, el cual, vale la pena aclarar, es el único recinto que funciona en toda la comuna junto con el del barrio El Bosque para realizar este tipo de actividades.

“El SENA nos facilitó estos cursos y han servido mucho porque aquí hay personas que no cuentan con una certificación para desempeñarse laboralmente, por eso se hizo la gestión para traer estas capacitaciones; también se quiere aprovechar para la construcción del segundo piso del salón comunal”, explicó María Teresa Fuenmayor, líder comunal de Armero Segundo Sector, refiriéndose al proyecto productivo que deben realizar las personas que se están formando en esta entidad, ya que para poder obtener la certificación deben presentar un trabajo comunitario en donde apliquen los conocimientos adquiridos.

También mencionó que para recaudar fondos se han hecho actividades como rifas, bazares, ollas comunitarias, además de tocar las puertas de la empresa privada para la adquisición de los materiales de construcción. La intención, según lo manifestado por la líder cívica, es poder instalar una sala de sistemas para que los niños tengan dónde realizar sus consultas para las tareas que se les dejan en los colegios.

Por otra parte, para los jóvenes y niños también hay actividades que se destacan. Si para los adultos hay formación, se están realizando los preparativos para realizar la segunda salida pedagógica en la que participan los habitantes de esta zona, en esta ocasión se ha elegido el Museo nacional como destino para ir y adquirir nuevos conocimientos, además de integrar a las personas en una actividad inusual hoy en día.

“El sábado tenemos presupuestado ir, se está cuadrando la parte de los buses, ya hicimos nuestra primera salida para el Museo de los Niños y nos fue tan bien que incluso hubo adultos que fueron y disfrutaron de la salida”, dijo Patricia Jaramillo, líder de Armero Primer Sector, señalando que también se ha hecho una gestión con la Policía para que jóvenes del barrio participen en un campeonato de microfútbol que se disputa en el barrio Quintanares y que es organizado por esta institución.

“Son pelaos que no tienen trabajo, que no tienen libreta, pero que no son delincuentes como todo el mundo cree, porque es que dicen que son viciosos, que son ladrones, que mejor dicho, pero es falso, porque se hacen las actividades y ellos participan, están representando al barrio en el campeonato, incluso ellos colaboran con las actividades, pintan las casas, participan en las jornadas de medio ambiente”, apuntó Carolina Rojas.

Estas son algunas de las formas que se utilizan con el propósito de causar un impacto emocional en las personas, que aunque no eliminan la delincuencia ni el ocio de manera permanente, se implementan estos ejercicios para que de algún modo tengan alguna ocupación que no los motive a pensar en cometer actos delictivos. Además, a los niños les sirve para adquirir conocimientos a temprana edad e integrarse desde pequeños en comunidad, en el caso de las visitas a los museos.