Cansados de la problemática que los envuelve y debido a la falta de respuesta de la constructora Bolívar y de las mismas autoridades municipales y departamentales, los residentes de las 15 etapas de Parque Campestre decidieron hacerse escuchar y tomarse la vía Indumil.


Hacia las 7:15 p.m. de este martes, por lo menos 500 residentes de Parque Campestre salieron a protestar en contra de la constructora y de las autoridades, teniendo en cuenta que hay problemas de seguridad, educación, salud, movilidad y de estratificación.

“Cuando se compraron los apartamentos nos prometieron vías, centros comerciales, colegios, un puesto de salud, un hospital y al ocupar los apartamentos nada se cumplió. Además hicimos un documento conjunto entre los 15 consejos de administración y lo que hicieron fue remitirlo a entidades como la Policía y las diferentes secretarías; al final las respuestas fueron efímeras”, manifestó Daniel Novoa, presidente de la etapa 13 de Parque Campestre.

Cuentan los habitantes que en los cinco años que llevan viviendo en dichos conjuntos residenciales se han presentado accidentes delicados hasta el punto que varias personas han muerto y otras han quedado discapacitadas.

Johana Sánchez, presidenta del Consejo de administración de la etapa 10 e integrante de la Asociación Parque Campestre, aseguró que se organizaron porque vieron que la constructora Bolívar, el municipio y el departamento no han cumplido con las promesas en cuanto a colegios, vías y seguridad, por eso se organizaron para pelear todas las cosas que les han negado.

“Ya nos cansamos de reclamar las cosas por la parte legal y administrativa, presentamos un derecho de petición y no pasó nada. Por ejemplo en mi conjunto van cinco muertos en menos de cinco meses y este domingo se presentaron seis; estamos pidiendo que nos escuchen, que sepan que existimos, somos el único barrio estrato tres de Soacha, para eso sí nos tuvieron en cuenta, pero para darnos colegios, policías o para simplemente instalar unos reductores de velocidad en la vía indumil, no existimos”.

Para Juan Carlos Galán, presidente del Consejo de Administración de la etapa 9, el problema radica en que no se planeó la construcción de tanta vivienda.
“Desafortunadamente las constructoras venden con la emoción de la gente, por ejemplo tenemos niños que les toca ir a estudiar a Ciudad Verde porque aquí nadie cumplió. Somos estrato tres y todos los fines de semana se va la luz, la inseguridad está presente, el pie de fuerza no es suficiente y cuando se solicitan las cosas por las vías legales no nos ponen cuidado”, añadió.

Alexandra Martínez, presidenta de la etapa seis, contó que compró una casa de $76 millones con la promesa de que todos los habitantes del conjunto manejarían el mismo nivel económico.

“Mentiras, en este lugar hay droga, microtráfico, violaciones, atracan a cualquier hora, esto ya se salió del límite, hemos pedido soluciones y no llegan, el alcalde dejó esto abandonado, lo que hizo fue meter cualquier cantidad de gente a morirse acá, no hay transporte, colegios y el polideportivo no cuenta con botiquín ni nada. Ahora, el pasado sábado ingresaron al conjunto alrededor de 30 pandillas de todo Soacha, porque los policías estaban ocupados atendiendo el accidente que se presentó en la vía Indumil”, finalizó.