En pleno siglo XXI, los habitantes de este barrio, al igual que muchos del municipio de Soacha, vienen sufriendo en carne propia el inconveniente de no tener el servicio de alcantarillado, gas natural; ausencia de recolección de basuras, de vías para transitar e infraestructura para instalar redes telefónicas.


El servicio de luz llegó hasta hace poco, ya que antes dependían de otros barrios aledaños para el suministro de energía. Ahora están haciendo todo lo posible para que la alcaldía los tenga en cuenta para la pronta legalización del barrio y de esta manera, hacer que el servicio de gas, que les ha sido esquivo por varios años, se vuelva una realidad.

“Falta la pavimentación del barrio, así como el proyecto del gas natural que aún no se ha hecho realidad en esta zona hasta el momento, lo que más nos preocupa es el alcantarillado en este sector y dependemos de terceros para que llegue el agua hasta nuestras casas”, señaló María Orlinda Blandón, tesorera de la JAC.

Como si fuera poco, el servicio de líneas telefónicas aún no ha sido instalado en este barrio que a diario tiene que verse enfrentado con la más dura realidad y que con el pasar del tiempo las soluciones se van volviendo cada vez más escasas.

Así mismo, la poca presencia de la policía en las calles de esta zona es propicia para que grupos delincuenciales se dediquen a hacer de las suyas.

“Lo que también nos preocupa es la inseguridad y necesitamos protección de la policía, ya que vienen pandillas a fumar mucho por estos lados. También se necesita la pavimentación de las calles, pues cuando los niños van al colegio tienen que llevar doble calzado para que no se les dañen los zapatos y peor cuando llueve porque esto se convierte en un barrizal”, explicó Olga Marina Campos, integrante de la JAC.

“Este es un barrio nuevo que lleva pocos años y aparte de los servicios públicos necesitamos que el servicio del aseo entre al barrio y recoja la basura, porque los habitantes tienen siempre que subir a lo más alto del barrio la Amistad para dejar las bolsas de desperdicios”, explicó Ana Serrano, comerciante del sector.

Muchas son las necesidades que esta comunidad quiere canalizar a través de la alcaldía para una mejor calidad de vida por parte de sus habitantes quienes han venido siendo afectados de manera considerable por el poco desarrollo de servicios públicos en esta zona.