El incremento de las tarifas y nuevo cobro en las casetas del Salitre desataron molestia entre transportadores, empresarios del turismo y habitantes de la zona; reclaman de la ANI una revisión del tema

Sobre el tema ya había llamado la atención el alcalde de Sopó, Cundinamarca, Miguel Alejandro Rico Suárez, quien puso sobre la mesa las delicadas consecuencias sociales y económicas de los nuevos sobros de los peajes por la ruta entre Bogotá, La Calera y Sopó.
Precisamente el pasado domingo (19 de enero) transportadores de pasajeros, inversionistas, productores agrarios y habitantes de la zona adelantaron una protesta pacífica que incluyó momentáneo cierre de la vía.

No están reclamando el cierre del peaje sino una adecuada categorización de los usuarios de la vía (tarifa diferencial), de tal forma que no resulten “tan golpeados” como ocurre hoy según explican.

Los transportadores locales reclaman que no les apliquen la tarifa 2 A ($5.600) sino la anterior ($2.100); alegan que con la primera opción (7 viajes en promedio día) cancelan $39.000, un costo que resulta oneroso para los costos de operación.

Con la segunda alternativa estarían pagando $14.700 (día), una suma que resulta menos traumática para sus finanzas, argumentan los mismos empresarios.

De acuerdo a los argumentos del alcalde Alejandro Rico, el turismo se verá seriamente afectado con el nuevo cobro del peaje en El Salitre (conocido como el peaje de Sopó); alega que con esos incrementos los visitantes del fin de semana, muy posiblemente, preferirán otras alternativas más económicas.

En adelante tendrían que cancelar, ida y vuelta, $30.000 mil, mientras, hasta el año pasado, solo pagaban $20.000

Se conoció que tanto empresarios como el gobierno municipal buscarán diálogos con la ANI en busca de una revisión de las políticas tarifarias para esa zona.

Fuente: noticias día a día
Fotografía de apoyo