En la noche del 31 de octubre, niños, adultos y hasta mascotas salieron a las zonas comerciales del municipio a pedir dulces.


3-35.jpgDesde el viernes 30 de octubre se empezó a ver a los niños del municipio disfrazados; al mismo tiempo un auge publicitario en donde se anunciaban foto-estudios, maquillaje artístico, calabazas, pelucas y toda la parafernalia propicia para celebrar esta fiesta.

Sin embargo, el 31 de octubre, aproximadamente desde las 6:00 p.m., las calles principales empezaron a cerrarse por la gran afluencia de personas, se rescata la presencia de todos los integrantes de la familia a las calles: bebés,niños, abuelos, adultos(muchos de ellos disfrazados) y hasta mascotas, le dieron un toque festivo a la noche, pero esto no hubiera sido posible sin la generosidad de muchos comerciantes quienes habían comprado unos cuantos paquetes de dulces para repartir en la noche.

Doris Zárate, quien lleva un año viviendo en el sector de San Mateo, comenta al respecto: «Esto no se ve en Bogotá, allí la fiesta es casi única de los centros comerciales, ya es raro ver en las calles que la gente reparta dulces para los niños.»

Mientras la gente caminaba y los niños recolectaban sus golosinas, se escuchaban las últimas promociones de «maquillaje artístico a mil, dos por mil quinientos», los estudios fotográficos estaban llenos de papás con sus hijos, (en la mayoría bebés) a la espera de tomarse una foto para guardarla como recuerdo de ese día tan especial, hubo gran venta de dulces y calabazas, sin contar la programación de fiestas de disfraces y actividades especiales de bares y discotecas del sector.

Sin embargo, es lamentable ver que hoy después de la fiesta, las calles que ayer estaban llenas de vida, hoy están invadidas por infinidad de papeles de dulces, confetis y basura, producto de la fiesta de halloween y la falta de educación de muchas personas.