Dennis Acosta, docente y pedagoga soachuna, ha sido afectada por  la pandemia y la dificultad para ejercer su labor en el municipio.

Pero la afectación no ha sido impedimento para que fomente el acceso a la educación, usando elementos reciclados que convierte en agendas y pines que plasman la realidad de Soacha y el anhelo de que el municipio sea la cuna de nuevas oportunidades de superación de los males que lo aquejan.

La creadora, y también educadora especializada en derechos humanos de la Universidad Pedagógica Nacional, le contó a Periodismo Público cómo surgió la idea de hacer este elemento vital dentro del campo educativo de manera artesanal:

“Unas señoras que conozco desde hace un año y que llevan confeccionado toda su vida, un día estaban arreglando su estudio de trabajo y se encuentran en la necesidad de botar muchas telas, botones de varios años, algunos hilos que ya no usan y que por el trabajo que hacen ya no les sirve. Entonces yo recibo todo esas telas y unas hojas de papel sin saber qué hacer en el momento, por la ausencia de un espacio de trabajo. Sin embargo empiezo a hacer las agendas con todo lo que aprendí de ellas y recurro a personas cercanas pidiendo material reciclable que no utilicen: cartulinas, papel, cartones, hojas de cuadernos de los niños que terminan clases y dejan. Estos materiales los corto, perfilo y reúso para las agendas”, recuerda Dennis.

Ese es el sello particular que le imprime a sus diseños, ya que ella misma borda y forra estas agendas con diseños personalizados que le sugieren sus clientes, además de realizar pines artesanales con botones reutilizados y resinas naturales.

Por medio de esta iniciativa, se ha creado un tejido conjunto de colaboración solidaria, en la que no solo los satisfechos clientes difunden con más gente el trabajo de Dennis, sino que también ha impulsado a que más mujeres de las áreas rurales y urbanas del municipio desarrollen también modelos de autogestión en los que entre ellas se apoyan, desarrollado distintos talentos, compartiendo sus productos con las personas y obteniendo recursos que, aunque no son los mismos que con un trabajo formal, les permite garantizar su sustento.


“Lo que más ‘ha pegado’ son las agendas, el Dios Varón en esta iniciativa que se llama Hilo Rojo. Un profe del municipio llamado Julio Guasca, que le gusta el tema de las culturas muiscas y precolombinas del territorio, fue quien solicitó las agendas del Dios Varón. Él publicó la información de las agendas en su página de Facebook, que se llama Soacha Identidad, territorio y memoria, y en su página personal; de ahí me empiezan a contactar a través de esta página para adquirir la agenda. También a través de la página de la Asamblea, en donde hacemos denuncia y convocamos distintas actividades, se difunde esta información de las agendas. Quienes las han comprado también me hacen publicidad, difundiendo las fotos y explicando cómo se hacen. Así se ha conformado esta red de solidaridad y de economía solidaria, en la que los más cercanos difunden y los interesados adquieren el producto», afirmó la creadora de las agendas “Dios Varón”, que a la fecha es su producto más vendido.

Con esta iniciativa, también busca visibilizar que la economía colaborativa es una alternativa tangible ante el modelo actual que, de acuerdo a su perspectiva, ha precarizado la vida de los habitantes del municipio, aun desde antes de los tiempos de la pandemia.

“Yo creo en esta apuesta de las redes de solidaridad para poder salir adelante en situaciones de precariedad, pero no es la respuesta. La solución es estructural, que responda a una voluntad política del Estado y de los distintos gobiernos para acabar con la desigualdad”, afirmó la docente y emprendedora.

Sus diseños están disponibles para la venta en las cuentas de Facebook e Instagram del Proyecto Hilo Rojo: https://www.facebook.com/HiloRojo.Bordados, así como en las páginas de la Asamblea Popular de Mujeres de Soacha y en la página de Facebook Suacha Memoria Identidad Territorio.

Autor: Cristian Vega Canastero
Fotografía: Facebook Suacha memoria identidad y territorio