Mari Aldana, un hombre condenado por hurto y porte ilegal de armas, tenía detención domiciliaria desde 2015 en una vivienda ubicada en Soacha, pero según las autoridades, decidió ponerle el brazalete a su gato y huyó de la casa.


La noticia fue dada a conocer gracias a la denuncia puesta por el presidente de uno de los sindicatos del Inpec, Alejandro Álvarez, quien además reiteró que hay evidencias de que los brazaletes se pueden manipular.

Las autoridades dijeron que el dispositivo que portaba el hombre venía funcionando mal desde hacía varios meses y en medio de una visita de rutina los guardias hallaron el animal con el aparato puesto en su cuello.

Denuncias del sindicato del Inpec argumentan que no es la primera vez que se presenta este tipo de burlas a la autoridad judicial con brazaletes de vigilancia, ya son varios los casos donde los detenidos salen a delinquir sin que las autoridades se den cuenta.