William Ramírez ahora está en apuros por un garrafal error de una IPS al aplicarle la segunda dosis de la vacuna contra el COVID-19 de un laboratorio diferente a la primera.

El hombre se dirigió a su IPS en Bogotá a cumplir la cita y con carnet en mano dijo que acudía para recibir la segunda dosis de Pfizer. Sin embargo, la persona que lo atendió le aplicó la de Sinovac.

El problema para William es que es un tema que ni los médicos saben a ciencia cierta qué pueda pasar, y si bien la IPS le está haciendo seguimiento al ‘error’, lo que está en juego es la salud del paciente, teniendo en cuenta que en Colombia no está autorizado mezclar vacunas porque no hay pruebas sobre los posibles efectos a la salud humana.  

Ramírez aseguró que hasta ahora no ha pasado de sentir algunos síntomas que se consideran normales, como dolor de cabeza y algo de malestar, pero se desconoce si pueda presentar efectos secundarios en el mediano y largo plazo.

Por lo pronto, tanto la IPS como la Superintendencia Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Bogotá le hacen seguimiento y le dijeron que sobre el 9 o 10 de septiembre le aplicarán la segunda dosis de Pfizer.