Este martes se hace efectiva la renuncia de 13 secretarios y ocho altos funcionarios del Distrito. El alcalde encargado podría evitar que se vayan.


El pasado 19 de marzo, en «un acto de solidaridad con Gustavo Petro», 13 secretarios distritales renunciaron a sus cargos a partir del 1º de abril. Tal fue la importancia de la decisión, que el último acto administrativo del alcalde destituido por la Procuraduría fue aceptar y dejar en firme esas dimisiones.

Este martes, cuando se cumple el plazo de ese acto administrativo, algunos secretarios distritales, como Jorge Rojas, han dejado entrever la posibilidad de que, si el Gobierno Nacional nombra a un alcalde encargado de la terna presentada por progresistas, él y quienes están hoy oficialmente fuera de los cargos se queden.

La fórmula es sencilla. Pardo, como la renuncia se hizo efectiva, tendría que nombrarlos de nuevo para que sean esos funcionarios los que ahora hagan la transición entre la administración Pardo y la del alcalde encargado que lo suceda.
De la misma manera, el alcalde (e) Pardo advirtió la semana pasada que, si la renuncia se hacía efectiva nombraría a actuales subsecretarios que estén al corriente del funcionamiento de las instituciones. No obstante, no descartó que vaya a hacer nombramientos de personas ajenas al progresismo.

Incluso, este lunes Pardo envió otras señales, pues dejó claro en una entrevista radial que está dispuesto a permitir que el gabinete del movimiento Progresistas se quede en el Distrito mediante un nuevo nombramiento, aunque dijo que no quería intervenir en las decisiones que tomen los secretarios.

El debate que está planteado en las toldas del petrismo es que, si el Gobierno no designa rápidamente a un alcalde encargado de su sector político, las causas por las que renunciaron seguirían intactas y entonces no valdría la pena reversar la decisión.
La semana pasada, el movimiento Progresistas presentó a la Presidencia de la República una terna conformada por Antonio Navarro, Guillermo Jaramillo y María Mercedes Maldonado para que el primer mandatario, Juan Manuel Santos, escoja al sucesor de Pardo.

El Consejo Nacional Electoral le aclarará al presidente Santos si es el movimiento Progresistas, que inscribió al exalcalde Gustavo Petro, o la Alianza Verde, partido en el que hoy están todas las fuerzas de ese movimiento, la que debe entregar la terna.
La Alianza Verde ya ha dicho que respalda la terna presentada por Progresistas y que, por lo tanto, no hay discusión jurídica. Así que los tiempos y la suerte del gabinete de Petro, ahora, son del presidente Santos y del alcalde Rafael Pardo.

Fuente:Elespectador.com