Los desmanes y el vandalismo volvieron a opacar las manifestaciones pacíficas en Bogotá y sus alrededores. Varios hechos empañaron la jornada.

Sobre las 10:00 p.m. del miércoles, vándalos y delincuentes sacaron en cuestión de minutos a los policías de un CAI en Funza, Cundinamarca, rociaron gasolina y lo quemaron.

“Acaban de incinerar el CAI del barrio Serrezuelita en Funza. Pido a la Policía y al Ejército hacer presencia inmediata. Garantizamos protesta pacífica y derechos de los manifestantes, pero no podemos tolerar bloqueos de vías, atentados contra fuerza pública ni vandalismo”, escribió el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, en su de Twitter.

En Bogotá también se presentaron varios hechos vandálicos, a pesar de que la mayor parte de las manifestaciones se adelantaron de manera pacífica.  

Por ejemplo, en el barrio Chicalá de Bosa quemaron llantas en las vías, acabaron con los semáforos que habían quedado en pie en las anteriores manifestaciones y se enfrentaron al Esmad.

Por su parte, en la localidad de Suba, después de las 8:00 de la noche, hubo enfrentamientos, aunque fueron por menos tiempo ya que el Esmad llegó y dispersó a los manifestantes.

En el parque Santander, del centro de Bogotá, un patrullero que custodiaba el Banco de la República fue atacado con ácido en su rostro. El uniformado fue trasladado al Hospital San José, en donde los médicos tratan de determinar qué tipo de químico le lanzaron.

La Defensoría del Pueblo denunció el hecho a través de Twitter. “En Bogotá Defensoría recibió un reporte por parte de las autoridades locales sobre el ataque a uno de los policías que atendía la movilización. Siendo las 7:14 de la noche algunas personas en Parque Santander, centro de Bogotá, habrían arrojado un químico en su rostro”, puntualizó.