Indígenas de la comunidad misak a través de un acto simbólico cuestionaron la exaltación de la opresiòn española hacia América, e identificaron la figura de conquistadores españoles como iniciadores de la violencia del país que se ha perpetuado por más de cuatro siglos.

La estatua del fundador de Bogotá, ubicada en la plazoleta de la Universidad del Rosario, en el centro de la capital, fue derribada por indígenas de la comunidad Misak del Cauca que participan en una «minga» en el marco del paro nacional.

Los manifestantes procedieron a tumbar la estatua en medio de una ceremonia ancestral, a golpe de tambores. El acto, da continuidad al hecho registrado en Cali en donde integrantes de la misma comunidad Misak (los hijos del agua) generaron la caída de la estatua del conquistador Sebastián de Belalcázar.