El Polideportivo de Santa Ana y sus alrededores se ha convertido en un sector vulnerable en el cual jóvenes habitantes de calle y consumidores de droga aprovechan para acomodarse y atracar a ciudadanos desprevenidos. La comunidad exige mayor presencia policial e implementación de los programas sociales de la alcaldía.


Los residentes de Santa Ana en la comuna uno se sienten atemorizados cada vez que deben cruzar por el polideportivo que se encuentra en el barrio, ya que la falta de iluminación y la inseguridad se hacen latentes y permiten a los delincuentes camuflarse para atracar indiscriminadamente a cuanta persona pase por este terreno baldío, además el trafico de estupefacientes que se evidencia diariamente atemoriza a la comunidad.

“Aquí donde más mantienen en el día es en el parque y algunos duermen al lado del salón comunal, otros viven en la casa de sus padres, pero justamente los papás no les ponen cuidado ni empeño para que sus muchachos se ajuicien y eso facilita que se desvíen de camino. Si uno como padre no se hace valer ante los hijos está en nada, además sería bueno que la policía y los programas de resocialización que tiene se vean por estos lados”, dijo Carlos Giraldo, habitante de la zona.

“Ojalá que los compromisos hechos por parte de la alcaldía tengan buenos resultados, esperamos como comunidad que la delincuencia y la drogadicción se puedan controlar porque la verdad ya estamos cansados, este es un problema de todo Soacha pero está llegando a niveles insoportables”, expresó Yolanda Rivero, habitante de Santa Ana.

“Por la tarde se llena el parque de muchachos y en la noche salen a atracar, la autoridad a veces viene pero el problema es que no pueden tomar ninguna acción en contra, entonces aprovechan que son menores y se pasan la ley por la faja. Además como les encuentran solamente la dosis personal, entonces por ese lado tampoco se les puede hacer nada. Aquí se iba a colocar una alarma en una casa esquinera, estuvimos haciendo todas esa vueltas pero entonces los dueños no dejaron por el riesgo que representa para ellos”, señaló Laureano Chingaté, presidente de la JAC de Santa Ana Central.

De igual manera, el dignatario manifestó que se han pasado tres solicitudes a la Secretaría de Gobierno para la instalación de más cámaras para el barrio, sin que hasta el momento se tenga una respuesta concreta. Mientras tanto, la solicitud es una mayor presencia de las autoridades, especialmente en las horas de la noche que es cuando los habitantes llegan de laborar y son atracados.

Así mismo, la comunidad solicita la vinculación de estos jóvenes en los diversos programas que se ofrecen desde la Secretaría de Desarrollo Social y que fueron expuestos brevemente durante la jornada de El Alcalde en su Barrio que se realizó hace algunos días en este sector.