Dos asesinatos, el del campista Cristian Romero y el del oficial Juan Pablo Vallejo, ocurrieron la misma semana, pero ahora la investigación toma otro rumbo.

Primero ocurrió el asesinato de un joven de 28 años que de acuerdo a las primeras versiones, acampaba el pasado martes con otra persona en zona boscosa de los cerros de Monserrate. La versión inicial dada por el compañero, fue que al sitio llegaron varios delincuentes, los atracaron y por robarlos le dispararon a Cristian Romero.   

El único testigo del hecho es el compañero de Cristian, y aunque este insiste que estaban acampando y que los atracaron, las autoridades no tienen referencia de que se acampe en esa zona, tampoco hay vías de acceso para carros ni personas, por eso los investigadores dicen que hay cosas que no cuadran, que no hubo hurto ni camping, y que el compañero tiene alguna responsabilidad en el crimen. La investigación ahora tomó otro curso.

En el caso del otro asesinato, el del subteniente Vallejo, al principio se dijo que los responsables eran los mismos que le quitaron la vida al joven Romero, pero ya las autoridades piensan que no, que se trató de delincuencia que se asienta en esa zona, específicamente en el barrio El Paraíso.

El crimen del oficial sucedió el viernes de la misma semana. Lo que dicen las autoridades es que tenían información sobre la presencia de un grupo de delincuentes, por eso llegaron a la zona tres policías de civil para supervisar el área.

Lo que dicen las autoridades es que cinco delincuentes vieron desde la parte alta a los policías y se fueron a atracarlos pensando que eran civiles, ya que no portaban uniforme. En el hecho, los agentes reaccionaron y se desató una balacera que dejó como resultado al oficial Vallejo muerto y a uno de los ladrones heridos.

Al sitio llegaron más policías y encontraron un vehículo particular en el que presuntamente se movilizaba la banda, en su interior hallaron varias mudas de ropa que los delincuentes usarían para cambiarse luego de cometer los atracos.

Ahora el reto para los investigadores es esclarecer los dos asesinatos y preservar la seguridad en los cerros orientales de Bogotá, que en la actualidad son cuidados por carabineros. Por información que conduzca a la captura de los asesinos del oficial Vallejo, se ofrece una recompensa de hasta 100 millones de pesos.

Foto: Policía