José Antonio Duarte Leiva era un boyacense de 56 años que residía en Chía, padre de familia, vigilante y amante de la bicicleta.

José vivía en Chía, Cundinamarca, cerca de la Clínica de La Sabana (donde falleció), con su esposa, su hijo y su perro.

Su hijo William y su esposa dicen que era el bastión del hogar, llevaba a la casa todo lo que se necesitaba, pero en la mañana del pasado viernes murió  luego de que un insensible conductor le arrebatara la vida.

Curiosamente esa mañana no estaba trabajando y había salido a hacer deporte en su bicicleta, rumbo a Sopó, pero el destino le truncó lo planeado para ese viernes.    

Una vez se conocieron las imágenes, miles de voces de rechazo se escucharon por la forma como fue atropellado José Antonio y sobre todo por la libertad que posteriormente un juez le otorgó al conductor que lo mató.

Recordar nota: Furgón mata a ciclista en Chía Cundinamarca

La policía de tránsito de Cundinamarca activó las labores investigativas y logró ubicar el vehículo y su conductor en el municipio de Sopó, para que enfrentara  los delitos de homicidio culposo en accidente de tránsito y omisión de socorro. Sin embargo, el domingo se conoció que fue dejado en libertad.

José Antonio Duarte Leiva se convirtió en el ciclista No. 35 fallecido en las carreteras de Cundinamarca en lo corrido de 2020.

Foto: cortesía