Con esta frase se resume la preocupación de los habitantes de los barrios cercanos a la ronda del Río Soacha, que dos meses y medio después del colapso de parte de la bancada de este afluente, hoy siguen viendo cómo las soluciones tardan en llegar, mientras que poco a poco y a medida que pasan los días, el agrietamiento se hace más grande y la tierra se continúa cayendo lentamente.


Vale la pena recordar que el pasado mes de mayo, el Secretario de Infraestructura de Soacha, Guido Covelli, anunció algunas de las medidas que se tomarían para enfrentar la situación del Río Soacha, entre las cuales se destaca la inversión de aproximadamente 300 millones de pesos, el estudio y diseño de las obras que allí se realizarán, y otras más que según explicó el mismo Covelli en ese entonces, hacían parte un proceso que podría tardar entre cuatro y cinco meses.

No obstante, aunque el Secretario de Infraestructura también aseguró en esa ocasión que iba a realizar una nueva visita al sitio para inspeccionar la zona, hasta el momento esta no se ha realizado, por tal razón la comunidad encendió nuevamente las alarmas por considerar que antes de que se realice una rehabilitación definitiva, se deben tomar medidas temporales para evitar que la estructura de la bancada del Río Soacha colapse por completo y se genere un riesgo mayor para quienes viven en el lugar:

“La Administración Municipal no ha puesto la suficiente atención a este problema, a ellos se les advirtió que esto podía pasar, pero no nos pusieron cuidado. Todos los barrios aledaños alertamos de esta situación, pero como no nos atendieron a tiempo, cuando sucedió la emergencia ya no había nada que hacer. Acá las autoridades deben prestarnos un poco más de atención para que se haga un muro de contención, pues en cualquier momento, con otro invierno que se venga, vamos a tener un problema en el sector. Adicionalmente, el Secretario de Infraestructura nos ha dicho que debemos hablar sobre este tema con la Ingeniera María Eugenia Casasbuenas, quien se supone está al frente de esto, pero desafortunadamente no la hemos podido localizar y lo que nos preocupa es que si no se soluciona esta situación, vamos a tener problemas a futuro”, explicó Julio César Hilarión, presidente de la JAC de Cien Familias.

“Se han pasado cartas y peticiones, pero eso se ha quedado en el limbo. Si no le prestamos atención a esto, el problema se va a volver incontrolable, ya incluso se está desviando el tráfico pesado por acá, y además de eso, sin importar el riesgo que hay, cada puente festivo o cuando hay trancón, todos los vehículos desvían por aquí y eso nos perjudica bastante. Necesitamos que se tomen medidas temporales para mitigar el riesgo, no podemos esperar a que se hagan las obras definitivas, pues el paso de estos vehículos ayuda a que la bancada se siga cayendo”, expresó Quidier Herrera, habitante de Cien Familias.

“Con la caída de la bancada del Río Soacha, lo que se ha podido gestionar con la JAC es la posible canalización del Rio Soacha, como única y definitiva solución a los problemas ambientales y de desbordamiento. Se está realizando un proyecto para instalar unos palos que contengan la bancada, sin embargo este tiene un costo de 350 millones de pesos. Por ahora está haciendo buen clima, pero en época invernal el caos es para todos. Se han hecho llegar oficios, como primera instancia la entidad que tiene el conocimiento de nuestra situación es la Secretaria de Infraestructura, sumado a la CAR y la EAAB. Sin embargo, y aunque hay algunos anuncios para realizar las obras de rehabilitación de la bancada, no hay medidas inmediatas que permitan mitigar el riesgo”, indicó Miguel Aguilera, habitante de Florida II sector.

Lo grave en este caso, es que la grieta es más grande que hace dos meses y medio, y el hundimiento se hace más profundo a medida que pasan los días y se aumenta el paso de vehículos de carga pesada. La comunidad llama la atención de las autoridades municipales para que se tomen medidas inmediatas antes de realizar la rehabilitación total y definitiva de la bancada del Río Soacha.