En septiembre del año 2009 la constructora Construmax inició la edificación de un proyecto de vivienda de interés social, el cual antes que traer beneficios se ha convertido en una piedra en el zapato para estos habitantes.


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Los habitantes del barrio Los Ducales hoy ven como sus viviendas empiezan a agrietarse producto de la compactación de placas realizada por dicha compañía.

Según la comunidad, esta constructora dentro de su proceso de edificación de las unidades residenciales, levanta placas metálicas de seis toneladas las cuales son elevadas a una altura de 12 metros aproximadamente y posteriormente depositadas en el suelo, lo que precisamente genera ese fuerte impacto que ya ha afectado a varias residencias del sector.

“El estruendo y la forma en la que pasa la onda es tremenda, se siente casi como si fuera un temblor que genera temor de permanecer dentro de las viviendas, pues a causa de esto se presentan fisuras en las casas y con el tiempo puede repercutir en serias averías. Las autoridades del Municipio aún no han intervenido porque los constructores se escudan en que tienen la licencia de la Curaduría y ante eso (en teoría) cumplen todos los requisitos legales para adelantar la construcción, pero lo que nosotros solicitamos es que evalúen la posibilidad de cambiar el sistema de compactación. Hasta ahora ellos se han dado a la negativa y aunque siempre se ha insistido en que lo legal es un acuerdo entre las dos partes, este no se ha dado como hubiéramos querido. Advertimos en que si hay que llevar el caso al mismo Alcalde Municipal o cualquier otra autoridad, lo haremos”, explicó Iván Parra, Secretario de la JAC del barrio.

“Hace dos años tengo mi casa y la verdad el piso está todo agrietado y las paredes también. Estamos reunidos desde el martes para exigir que la constructora nos responda por eso, porque nos ha afectado en nuestra calidad de vida. Ahora puede que no se vean mucho las consecuencias, pero más adelante quizá nos pueda afectar todas las viviendas”, agregó María Eugenia González, una de las afectadas.

“Lo que sucede es que desciende la placa con que están haciendo la compactación y se siente una especie de sismo, uno no sabe si eso puede derrumbar la casa, tumbar un muro o tener peligro con la vida dentro del ‘rancho’. La constructora siempre ha alegado que tiene el amparo de su licencia e iban a continuar haciendo sus trabajos normalmente, no nos prestaban atención y por eso nos tocó presionar y manifestar que íbamos a tomar acciones legales para hacer frente a esto. Se advirtió además que en caso de continuar así nos veríamos en la obligación de bloquear el acceso de los trabajadores, entonces fue ahí cuando buscaron un espacio para el diálogo en el que se logró un acuerdo provisional para que ellos realicen unos ensayos con el objetivo de mirar cómo amortiguan el golpe y merman la caída de la placa”, expresó Horacio Vargas.

La propuesta de Construmax

De acuerdo a lo dicho por Vargas, en la mañana de ayer se realizó una reunión entre ambas partes en la cual la empresa propuso una solución temporal al perjuicio que se ha causado entre la comunidad de Ducales. Los puntos expuestos por la compañía según lo indicaron los vecinos fueron los siguientes:

• Realizar algunas actividades tendientes a buscar alternativas para reparar el daño causado, como es abrir una brecha de tres metros de profundidad cuyo propósito es reducir la fuerza del impacto de la onda en el momento en que la placa caiga.

• Disminuir la altura desde la cual se lanza la placa de hierro.

• Adelantar labores de vigilancia constante para verificar la situación y así hallar los mecanismos necesarios para la reparación total de las viviendas.

Periodismo Público buscó a los encargados de la obra para constatar cada uno de los puntos tratados en la reunión, pero algunos trabajadores informaron que tras terminar la charla con la comunidad estos se retiraron del sitio para cumplir con otros compromisos.