La ruptura de las mangueras que transportan agua potable hacia las viviendas de este barrio de la comuna cuatro está generando humedad en las paredes de las casas, incrementando el riesgo de que estas se desplomen. Por este motivo la comunidad del sector prefiere pagar por el servicio legal del acueducto, a que el daño sea irreversible en un futuro cercano.


Los vecinos de las seis manzanas de la comisión 22 del barrio Julio Rincón no saben qué hacer por cuenta de este problema que los ha venido aquejando desde hace aproximadamente dos años: El agua potable que transportan hacia sus casas en mangueras, que se encuentran en mal estado, se está filtrando en las paredes y cimientos, generando gran riesgo en la estructura de las viviendas.

“Allá en la parte de las piezas es una humedad muy cruel, todas las casas de esta cuadra tienen este problema, aquí no falta el agua pero el problema es que no tenemos el servicio legal del acueducto, el agua nos llega es por mangueras y en las noches, sobre todo, baja un chorro que no se puede controlar y provoca la humedad”, dijo Nancy Mejía, residente de una de las casas afectadas.

“Los muros están muy chiteados, en cualquier momento se nos caen y nosotros ni nos damos cuenta, además vivimos con niños y la salud de todos nosotros también se está viendo afectada porque con ese frío y ese olor a humedad nos da desde gripa hasta problemas en los huesos”, señaló la afectada.

Al consultarle a Claudia Díaz, líder comunal de Julio Rincón III sector, afirmó que se han hecho las solicitudes con el fin de que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado inicie con el proceso de instalación de las tuberías para que el problema tenga una solución óptima y la humedad deje de estar presente en las casas. Los vecinos consultados acerca de esta posibilidad también están de acuerdo porque prefieren pagar un recibo y no volver a construir sus casas.

“A mí me llamó una ingeniera del acueducto diciéndome que la petición que nosotros hicimos solicitando el servicio legal de agua había sido aprobada, pero que debemos presentar la carta donde la secretaría de Planeación certifique que estas seis manzanas no se encuentran en alto riesgo. Resulta que cuando fui a Planeación me dijeron que quien debe pedir la carta es la misma ingeniera y no yo, y ahí estamos”, expresó la líder comunal.

“Lo importante sería legalizar el servicio, ya que el barrio está legalizado desde hace unos 13 años, además, si se cobra por el servicio, la gente cuida de paso más el agua porque ya le costaría, y no sólo eso, también se instalarían tubos de mejor calidad y evitaríamos filtraciones en las casas porque cualquier reguero que uno vea se reportaría de inmediato y la empresa vendría a arreglarlo de una vez”, afirmó Edgar Suárez, vecino del sector.

Mientras tanto, la comunidad de la comisión 22 está a la espera de una pronta solución porque no quiere ver como se les cae a pedazos sus viviendas si no se toman los correctivos necesarios para esta problemática.