Con la participación de importantes diseñadores entre los que se destacan Julia de Rodríguez, María Luisa Ortiz, Juan Pablo Socarras, Ángel Yáñez, Carolina Robayo y Elena Caballero, el próximo 8 de octubre se adelantará en Cucunubá el IV Festival de la Lana Festilana.


En su cuarta versión, el Festival ha dispuesto una variada programación entre la que se destaca concurso de la mejor hilandera, el esquilador más rápido y el mejor manejo de telares. Así mismo se realizará feria artesanal con por lo menos 20 muestras de diseñadores entre los cuales se encuentra Mercedes Salazar con sus últimas colecciones de joyas, entre otros. En horas de la tarde, se realizará desfile de modas que será presentado por Pilar Castaño en el que se apreciarán las colecciones de los diseñadores invitados.

Será un día lleno de artesanías, tradiciones, moda y colorido, que dará inicio a las diez de la mañana con la charla “Percepción del Color“, dictada por la Facultad de Diseño de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Festilana es organizado por la Fundación Compartir, la Gobernación de Cundinamarca, la Licorera de Cundinamarca y la Alcaldía de Cucunubá.

Se podrán apreciar en la colección de Ángel Yáñez, inspirada en una mujer retro, absolutamente clásica y romántica, con piezas con un diseño completamente arquitectónico.

En esta ocasión Julia de Rodríguez, presenta los grandes clásicos en abrigos, capas, chalecos y chaquetas que veremos sujetos con accesorios inspirados en el arte precolombino. Estos materiales ancestrales como son el cuero, los paños tejidos en telar y los metales, se unen para jugar juntos en diseños con volúmenes sobredimensionados, consiguiendo movimiento, equilibrio y un aspecto femenino. La elegancia de las capas queda plasmada en esta colección.

Los zapatos que presenta la joven diseñadora Carolina Robayo, son una mezcla de elementos de nuestra identidad cultural con tendencias de la moda cambiante, homenajeando siempre nuestras raíces, tanto en zapatos como en accesorios. Las creaciones cuentan con un diseño multicultural, único y de vanguardia en las que se utilizan mezclas de cueros y pieles con piezas artesanales y artísticas que hacen culto al valor del trabajo manual. Esta colección está inspirada en el dinamismo y movimiento de la ciudad cambiante y evoca a una mujer llena de energía, vitalidad y con un carácter definido, atrevido e imponente. Los colores de la colección hacen alusión a la fauna y flora de las selvas tropicales y las formas en los textiles a las tradiciones indígenas andinas.

Un Otoño en Cucunubá es el nombre de la colección del diseñador Juan Pablo Socarrás, que arranca en su viaje cotidiano a la población de Cucunubá donde una campesina teje luego de esquilar sus ovejas y termina con una mujer sofisticada, de buen gusto que sabe mezclar texturas, colores y que cada día se reinventa a sí misma y que vive en una gran urbe.

En las telas elegidas hay trabajo hecho a mano, tejidos en crochet, dos agujas, macramé, telar, telas pintadas con procesos artesanales que evocan sus inicios profesionales como líder de proyectos artesanales, pero también hay espacio para el JPS que conoce el mundo y se lo quiere devorar con el uso de telas cuidadosamente seleccionadas entre las que hay metalizadas, con impresiones láser, lentejuelas y sedas.

La propuesta está pensada en esa mujer que le gusta sorprender desde las primeras horas del día hasta la noche, por eso está compuesta por pantalones anchos, sacos, abrigos, capas, faldas, mini vestidos, vestidos de noche, sombreros y carteras intervenidas por el diseñador. La paleta de color nace en el otoño con tonos beige, café, pasa a los amarillos, naranjas, dorados y ocres, con tintes grises, negros y plateados.

Para su primera pasarela como independiente, Socarras, ha querido hacer una alianza con 20 joyeros para crear accesorios de gran formato, auténticas piezas únicas en plata, cobre, oro, piedras preciosas, explorando diferentes técnicas con esos metales.

Con estas iniciativas, Compartir ha logrado a través de estos años, que la tradición tejedora permanezca entre las nuevas generaciones de la región, y que el trabajo de los artesanos sea apreciado y valorado, por diseñadores y compradores. Esto representa en cifras un porcentaje de los ingresos de esta próspera región.

Artesanos de Cucunubá

En 1995 la Fundación Compartir creó el programa de Apoyo a Artesanos de Cucunubá, con el fin de rescatar la tradición tejedora en el municipio y mejorar la calidad de vida de los tejedores de lana, hoy en día este programa cuenta con más de 100 artesanos vinculados quienes en promedio tienen ingresos mensuales cercanos al 70% de un salario mínimo legal vigente, destinando 4 horas diarias máximas a ésta labor.

El trabajo con los artesanos ha motivado un reencuentro con las tradiciones de sus antepasados, la recuperación de esta práctica productiva, una mejora sustancial de los diseños en sus productos, como son cobijas, ruanas y pashminas, entre otros; y el reconocimiento del municipio como uno de los centros más importantes de artesanía en lana del país. Cucunubá es una región tejedora por tradición, en donde la mayoría de artesanos son los hombres quienes con sus manos logran elaborar productos en telar de inmenso valor artesanal. Se estima que el 70% de la población sabe manejar el telar. Los productos de Cucunubá son todos hechos en 100% fibras naturales, algunos en lana 100%, otros en baby alpaca y seda, y alpaca 100%; que se han caracterizado por ser de una alta calidad.

El Programa de Artesanos de Compartir está desarrollando con las artesanas productos en dos agujas, y dando continuidad a su labor de formación, también está sensibilizando un grupo de niños de la región, que poco a poco van trabajando la lana en diferentes actividades manuales, y se va adueñando de sus tradiciones.

Compartir se ha esforzado por formar a los artesanos en el manejo de hilos delicados con el fin de cambiar la costumbre adquirida de trabajar con hilos gruesos y sintéticos. En el año 2001 junto con la Universidad de los Andes se desarrolló una evaluación sobre las materias primas, procesos y acabados de productos utilizados por los artesanos de Cucunubá. En conclusión propuso importar materia prima 100% natural para la elaboración de los productos con alta calidad, suaves, delicados y livianos.

Actualmente Compartir desarrolla junto a Artesanías de Colombia y la Gobernación de Cundinamarca un convenio que tiene por objetivo lograr que los artesanos de Cucunubá cuenten con el Sello de Calidad Hecho a Mano. Los artesanos documentarán el proceso de elaboración de productos en telar horizontal, de lo que saldrá un referencial del oficio que permitirá luego al Icontec hacer las auditorías en los talleres de cada artesano y entregarle su certificación respectiva. Con ello las artesanías se harán más competitivas, se facilitará su comercialización y se protegerá la marca Cucunubá.

A su vez la Fundación Compartir tiene en proceso de estructuración un proyecto que busca la aplicación en Cucunubá, de un modelo asociativo diferente, de generación de ingresos y no filantrópico, implementado desde 1999 por el programa de Encadenamientos Productivos, apoyado por el BID y la ANDI en un marco de responsabilidad social, que fue aplicado por ACOPI y apoyado por la USAID en sus años iniciales. Consiste en que personas que trabajan colectivamente crean su propia estrategia de desarrollo sostenible desde lo local, construyen sus planes de negocios, consolidan cadenas productivas, y amplían la demanda de sus productos y servicios, fortaleciendo así la región a la cual pertenecen. En éste caso se buscaría consolidar la región del Valle de Ubaté como un punto turístico de cultura y tradición imperdible.