La principal atracción de fin de año que está dando que hablar entre los ciudadanos del municipio de Soacha, es la “Ruta navideña” que iluminará no solo el parque, sino la pobre gestión del primer mandatario Juan Carlos Nemocón Mojica durante el presente año.


El otrora espacio público del parque, que se ha caracterizado por la presencia, ya no de verdaderos vendedores ambulantes sino de verdaderos vendedores estacionarios, en esta ocasión ha dado paso a la decoración decembrina de árboles que poco tienen que ver con nuestras especies endémicas naturales, y más bien parecen recordarle al primer mandatario algunas escenas de sus tantos viajes y estadías en el hemisferio norte europeo y norteamericano, y quien solo sueña con ver a Soacha convertida en una metáfora tercermundista de ciudad europea.

Rodeados por la alameda y el poder de los superhéroes, los infaltables y consuetudinarios magistrados del parque, transeúntes, curiosos, ex funcionarios venidos a menos, pensionados, desempleados y “uno que otro vendedor ambulante” que se empecina en no ceder ni mucho menos perder “su” espacio publico, departen a la sombra protectora de los artificiales árboles que dejan filtrar a través de sus ramas los rayos de sol de la ardiente mañana decembrina.

El tema de conversación parece ser unánime y no es precisamente el año de desgobierno que termina, porque entre otras cosas no hay mucho que decir, casi nada que evaluar. No se puede ignorar sin embargo, porque además sería injusto que el desgobierno municipal ha hecho esfuerzos sobrehumanos en asuntos ambientales al lograr la reforestación del parque principal en tan solo un par de días y que será inaugurada horas antes que este escrito conozca la luz pública, o al menos la luz de los alumbrados decembrinos.

El tema en realidad son los superhéroes, que junto a la europeizante alameda, adornan el frente de la casa de desgobierno y parecen representar a algunos de los miembros del honorable concejo municipal.

Basta ver por ejemplo, cómo uno de ellos parece la verdadera reencarnación del concejal Peñuela, cuyo látigo pareciera blandir sobre la humanidad de funcionarios y adversarios proclives al gobierno municipal. Parece un verdadero inquisidor como buen conservador que es.

Y ni qué decir de la esbelta figura que representa a Nelly Cubillos antes de ser concejala, y que contrasta con su actual apariencia boteriana producto de cierto exceso de voracidad, no solo burocrática sino gastronómica.

El héroe que encarna al concejal ambientalista “Tetus” no exterioriza la convicción de ser miembro del partido de la clorofila. En realidad se parece más al personaje principal de la fábula de Rafael Pombo “El renacuajo paseador”.

Pero si hay una figura entre los superhéroes que en realidad se parece a uno de nuestros ilustres concejales, ella es sin duda la figura de Gandhi, cuyo parecido con el concejal Arcadio Carvajal es pura coincidencia, solo que para la ocasión a Gandhi se le antojó venir a Soacha, no con corbata como Arcadio, sino con su elemental túnica hindú.

Los superhéroes, que en Colombia sí existen, parecen haber llegado providencialmente en auxilio del desgobierno actual como consecuencia de los conatos de paro que se han presentado en Ciudadela Maiporé o el que promovieron recientemente los habitantes de los conjuntos residenciales del barrio “El Altico”, o los que podrían promover con justa razón los habitantes de “Parque Campestre” o “Ciudad Verde” para poder mantener el orden, la paz… y la concordia municipal, como diría el viejo Laureano Gómez, q.e.p.d.

Como si la presencia de los superhéroes no fuera suficiente, el mejor “amiguis” del primer mandatario municipal, el presidente Santos, también hizo presencia anticipada, y como se podrá suponer, no llegará disfrazado de papa Noel, pero llegará eso sí, cargado de nuevos proyectos de vivienda sin servicios y otras sorpresas y regalos para Soacha.

Coletilla: Una de las funciones que tendrá que asumir el recientemente creado Consejo Municipal de Paz, será dirimir los conflictos que surjan entre el desgobierno municipal y las necesidades insatisfechas de los ciudadanos de Soacha.