Una difícil prueba fue la que enfrentó la última semana la Secretaría de Educación de Soacha cuando recibió la visita de dos evaluadores del Icontec. El resultado final: la certificación que la convierte en la primera del departamento en recibir el galardón.


La certificación por parte del Icontec no es una simple mención que se recibe. Para el secretario de educación, Ignacio Castellanos Anaya, es un gran reto ya que Soacha es el primer y único municipio del departamento en obtenerla, “y eso nos compromete a ser más eficientes y a prestar un mejor servicio”.

Elisander Castro Pineda, líder de modernización de la Secretaría de Educación del municipio, expresó que “es un proceso mediante el cual se certifica, bajo un reglamento técnico, que la Secretaría está cumpliendo con márgenes de calidad en la prestación del servicio educativo, debido a que es una certificación diseñada exclusivamente para la educación”.

El funcionario explicó que fueron tres los macroprocesos que se trabajaron para lograr la certificación por parte del Icontec:

1- Cobertura como área misional. Encargada de llevar el control del incremento de matrícula y de las políticas para garantizar la permanencia de los estudiantes y la cobertura en el municipio.

2- Área de atención al usuario. Es el macroproceso que tiene contacto directo con la comunidad educativa: directivos, docentes, estudiantes y padres de familia.

3- Talento humano. Es la administración del personal, tanto de las instituciones educativas como de la misma Secretaría de Educación.

Castro Pineda explicó que fue un proceso que inició en 2007 y que se retomó en la actual administración, teniendo en cuenta que se debía rescatar lo bueno y mejorar sustancialmente en cada uno de los aspectos que el Icontec califica. “La certificación significa que nosotros como Secretaría estamos prestando un servicio con márgenes de calidad, bajo un reglamento normativo vigente y unas directrices del orden nacional. Para el municipio es muy importante porque brinda confianza en lo que la administración adelanta, significa que lo hacemos de manera transparente y pensando en la comunidad educativa, porque es muy fácil decirlo pero muy difícil hacerlo, más cuando se tienen algunas prácticas en las personas o en los grupos de trabajo, especialmente en los estamentos públicos. Sin embargo hay que reconocer que en este caso, la certificación se obtuvo con la ayuda y el compromiso de todos, de cada funcionario que trabajó y aportó para que el proceso siguiera adelante”, concluyó.

Por su parte el secretario de educación explicó que aunque el proceso se hizo a conciencia y con el compromiso suficiente para sacar el nombre de Soacha adelante, no se dejó se sentir nerviosismo cuando los evaluadores del Icontec se hicieron presentes la semana pasada. “Es como un examen final, como la sustentación de una tesis; uno está seguro de lo que hizo pero la evaluación es de un tercero, ese plus del otro siempre genera intranquilidad y nerviosismo, sobre todo porque habíamos creado una expectativa, tanto en el municipio como en el Ministerio de Educación. El ejercicio resultó difícil porque los evaluadores eran los mejores del país en materia educativa”.

Castellanos explicó que durante el proceso se trabajaron varios aspectos, aunque hizo énfasis en dos puntos:

1- Cultura ciudadana. “Cuando hablamos de calidad, hablamos de organización y de cultura de procesos. Generalmente nos referimos a personas, pero procesos son una serie de funciones que se desarrollan en un lapso de tiempo; al ser así, trascienden al ser humano mismo, y lo más importante es que se deslinda de la responsabilidad y así se logra una organización”.

2- Cobertura. “Le dimos corazón a la Secretaría; afortunadamente y gracias al equipo de trabajo, logramos identificar y delimitar una área especializada en cobertura. Esto nos ayudó a lograr un estudio de ampliación de cobertura de cinco mil cupos que fue pasado y aprobado por el Ministerio de educación”.

El secretario calificó la certificación como un gran reconocimiento a lo que Soacha ha realizado. Al preguntarle cuál fue la reacción cuando los evaluadores les comunicaron que se había alcanzado el objetivo, el funcionario respondió: “ Fue como si hubiéramos obtenido la copa mundo, como jugar una final y ganarla”.

Finalmente el secretario de educación reconoció que es un gran reto mantener la certificación, ya que cada dos años el Icontec evaluará si se ha cumplido o no, y pidió al departamento y al país mirar a Soacha con respeto, con ejemplo y como derrotero a seguir en materia de calidad educativa.