Juan Carlos es un residente de Compartir que el pasado lunes cayó a una alcantarilla sin tapa por el lado del estadio municipal. Por poco pierde su vida, aquí la historia.

El joven tiene una motocicleta y debió acudir a un taller para repararla. Dice que llegó pasadas las 4:00 p.m.  y tuvo que esperar casi tres horas para que se la entregaran; mientras eso sucedía se fue a hacer una diligencia y de regreso ya eran como las 6:30 p.m. “Iba para el taller un poco distraído cuando de repente caí en una alcantarilla sin tapa; al caer me pegué durísimo en las costillas y el mentón, quedé prácticamente inconsciente porque apenas me acuerdo que me llevaron en un carro al hospital”.

Lo que cuenta la víctima es que sufrió una lesión en la costilla derecha que en el momento le dolía mucho y le afectó la respiración. “Además el sacudón del golpe en el mentón me dejó casi inconsciente”, añadió.

Juan aseguró que por fortuna no se rompió ninguna costilla y que el golpe en el mentón no le causó lesiones en la cabeza, pero dijo que fácilmente hubiera podido morir.

“Esas trampas fácilmente lo pueden matar a uno en cuestión de segundos, no entiendo cómo hay personas dedicadas a robarse las tapas de alcantarillas sin pensar en el daño que pueden causar. Además, el Acueducto y el municipio deberían estar atentos para reponerlas de inmediato, o al menos poner señalización. Es cierto que uno de peatón debe estar atento, pero en cualquier momento se distrae y puede caer”, puntualizó.

Por fortuna, Juan Carlos fue dado de alta sin lesiones que afecten su vida, pero insistió en que una persona fácilmente puede morir dentro de una alcantarilla, todo por la irresponsabilidad de los delincuentes que se las roban.