Camila Flautero, residente en el barrio El Trébol de la comuna tres de Soacha, fue la persona que encontró a la bebé dentro de una maleta. Un poco decepcionada por la forma cómo los medios de comunicación nacional han contado la historia, narró lo que verdaderamente pasó la noche del martes 20 de enero.


Cuenta Camila que eran las 7:00 p.m. aproximadamente cuando alguien timbró en su residencia del barrio El Trébol. A esa hora se encontraba viendo televisión en compañía de su esposo y sus dos hijas, una de las cuales salió a mirar quién había timbrado.

“Mi hija salió a mirar quién era y vio a una persona correr. Cuando observa el piso ve dos maletas y ahí mismo nos avisó; con mi esposo salimos y la verdad yo me asusté mucho porque pensé que era una bomba o algo así. Me agaché, vi una carita y era la bebé que estaba dormida, incluso pensé que habían dejado un niño muerto, pero me agaché, la toqué y sentí que estaba calientica, entonces de inmediato la entré a mi casa, constaté que estuviera viva, se veía bien de salud y su cordón umbilical todavía estaba fresco”, contó Camila.

La sorprendida habitante y su familia llamaron de inmediato al 123 para contar lo sucedido y en diez minutos llegó la Policía. Pero mientras arribaron los uniformados, la bebé se despertó y fue necesario comprar un tarro de leche para darle de comer.

“La niña venía con apenas un body, un gorrito y sin medias. La desvestimos, la miramos por todo lado y estaba bien. Luego le dimos su teterito y en esas llegó la Policía, ellos me toman los datos y me comienzan a hacer muchas preguntas”, relató doña Camila.

Llegan al sitio 14 uniformados en motos y una patrulla. “A la niña se la llevan muy rápido, incluso yo les dije que al menos le sacaran los gases porque se acababa de tomar un tetero, pero no me dejaron ni despedirme de la bebé”, agregó.

Los diez minutos que Violeta duró en poder de Camila fueron suficientes para que esta madre de familia, residente en el barrio El Trébol, sintiera el amor suficiente por la bebé, incluso le dijo a su esposo que la adoptaran, pero su cónyuge le advirtió que es un proceso difícil y que es mejor que las autoridades se encarguen del caso.

Al día siguiente pasó un patrulla motorizada de la Policía y uno de los uniformados le preguntó por el tarro de leche que Camila había comprado la noche anterior. “Yo les doy la leche y le envié un conjuntico a la bebé”, replicó.

Camila aún no se ha recuperado del choque emocional que le produjo encontrar la bebé y hoy cuestiona las diferentes versiones contadas por los medios de comunicación, incluso rechazó la versión de que fue el mayor Luis Gabriel Agudelo, comandante operativo de la Policía de Soacha, quien encontró a la niña.

Hoy, nueve días después del hecho, analiza la situación con cabeza fría y reconoce que aunque fue un acto irresponsable haber dejado a la bebé al frente de su casa, valora que la persona que lo hizo por lo menos se aseguró que alguien se encargara de la menor.

Habla el Coronel Carlos Humberto Rojas

El comandante del Distrito de Policía Soacha, Coronel Carlos Humberto Rojas, exaltó el valor ciudadano de Camila Flautero y reconoció que si bien los uniformados prestaron todo el apoyo al caso, fue la residente del barrio El Trèbol quien encontró a la bebé.

“Aquí tenemos que valorar esa solidaridad con que esta persona tiene para con Violeta, porque es el llamado que le hace a la autoridad. Nosotros llegamos y constatamos la información, y luego viene Infancia y adolescencia, se apersona de la situación y se encarga de prestarle todo el acompañamiento en lo que tiene que ver con la parte médica”, narró el oficial.

El coronel Rojas dijo que tan pronto se recibió la información por parte del 123, la Policía del cuadrante llegó al lugar de los hechos y evidenció que la persona que llamó estaba dentro de la casa.

“Es en esta residencia donde le prestan atención, constatan su estado y la propietaria, de una manera solidaria, llama a la Policía y es cuando toma contacto y nos damos cuenta que efectivamente habían dejado a una niña abandonada. Se conoce del caso, de inmediato se pone en atención de Infancia y Adolescencia, y dadas las consideraciones se traslada al Hospital Cardiovascular para que le presten la atención pertinente”, concluyó el coronel Rojas.

Hoy, Violeta se encuentra al cuidado y protección del ICBF.