La auxiliar de policía, de apenas 19 años, intentó detener a un ladrón que estaba robando en una estación de Transmilenio, pero a cambio recibió puños y patadas que la tienen incapacitada.

El hecho sucedió en la estación Toberín, en el norte de Bogotá, cuando la comunidad alertó que un ladrón estaba robando.

La auxiliar de Policía, Laura Castaño, estaba prestando su servicio en la estación de Transmilenio de Toberín, cuando atendió el llamado de los usuarios del sistema, pero al intentar detener al ladrón, este la golpeó brutalmente con puños y patadas.

Según el relató de la joven policía, el delincuente se encegueció con ella y la cogió a puños y patadas por diferentes partes del cuerpo, afectándole gravemente una rodilla. La uniformada tuvo que acudir a Medicina Legal y fue incapacitada por 10 días.

Ahora, Laura Castaño se está recuperando en su casa, mientras las autoridades avanzan en la judicialización del delincuente, ya que finalmente la comunidad ayudó a detenerlo.