Un venezolano entró a un local e intentó robarse un celular, lo capturaron y a las 36 horas quedó libre. 20 días después regresó y mató a la víctima por haberlo denunciado.

Si bien el caso ocurrió el pasado 7 de agosto en el barrio Santa Fe, centro de Bogotá, en donde la mujer asesinada tenía un negocio de venta de empanadas, arepas y gaseosa, sólo hasta este lunes se reveló la imagen del presunto asesino.

Un hijo de la víctima contó que el día del frustrado robo se encontraban con su señora madre y dos de sus hermanas, cuando llegó el delincuente armado con un cuchillo, saltó por encima de las vitrinas y los intimidó. Sin embargo, no logró su cometido y con ayuda de los vecinos lo capturaron.

El extranjero duró sólo 36 horas detenido y un fiscal lo dejó libre porque, a pesar de no haber perpetrado el robo, fue capturado por hurto de menor cuantía, y según la ley colombiana este delito no da pena privativa de la libertad. Sin embargo, con lo que no contó la fiscal fue que el ciudadano venezolano regresaría a donde doña Chila, a vengarse por haberlo denunciado.

Pasaron casi 20 días después del frustrado robo del celular y el delincuente regresó, ya no con la intención de hurtar el negocio, sino a matar a la humilde mujer que vendía arepas y empanadas en el barrio.

Ese día, hacia las 9:00 a.m., doña Chila se encontraba con una de sus hijas cuando llegó el delincuente, quien sin mediar palabra apuñaló a las dos mujeres que estaban en el local de arepas y empanadas.

Doña Chila perdió la vida debido a las heridas causadas por del delincuente, mientras que su hija recibió varias puñaladas en sus brazos y ahora se encuentra en terapias para recuperar la movilidad.    

Los vecinos intentaron detener al delincuente, pero esta vez se les escapó. Ahora la policía le sigue los pasos para detenerlo y entregarlo a las autoridades judiciales.

Foto: captura Blu radio