Sin Dios ni ley parece estar Ciudad Verde en la comuna tres de Soacha, un macroproyecto de vivienda que en abril completa 10 años de inaugurado, pero que con el paso de los días evidencia una problemática sin solución ni control alguno. Dice la comunidad que a las autoridades municipales no les interesa controlar la invasión al espacio público, la inseguridad y la comercialización de droga que se camufla en cientos de puestos que invaden cualquier esquina de la ciudadela.

De nada sirvieron las palabras del expresidente Álvaro Uribe cuando se refirió a Ciudad Verde como “el macroproyecto de vivienda más grande y hermosos del país”. Sólo fue una falacia para engañar a los miles de compradores que se fijaron en esta ciudadela  residencial que estéticamente atrapa y atrae.

Ya son diez años desde aquel 12 de abril de 2010 cuando el expresidente Álvaro Uribe, acompañado de su ministro de Ambiente y Vivienda Carlos Costa y del director de Desarrollo Territorial Guillermo Herrera,  además del exgobernador de Cundinamarca Andrés González, el exalcalde de Bogotá Samuel Moreno y el entonces alcalde de Soacha José Ernesto Martínez, lanzaron lo que  prometía ser uno de los proyectos de vivienda más grandes y espaciosos  del país.

Inicialmente se proyectaron construir 36 mil apartamentos en más de 300 hectáreas de terreno, supuestamente  acompañados de  colegios públicos y privados, bibliotecas, centros de salud y de atención a la primera infancia, centros de comercio y servicios, hospital, estación de policía, vías de acceso, rutas de transporte y amplias zonas verdes para la recreación y el esparcimiento de las familias.

Aspecto del andén aledaño al centro comercial Prado Verde

Pero de todo lo anterior, sólo las amplias zonas verdes entre cada una de las torres se hizo realidad; lo demás, sólo se quedó en promesas, con el agravante que el espacio público se ha venido invadiendo poco a poco hasta el punto que la estética del sector se ha visto afectada.

Lo atractivo de la ciudadela, es decir, sus zonas verdes, ahora son blanco de críticas porque buena parte están ocupadas por vendedores ambulantes, quienes ante la mirada cómplice de las autoridades, las invaden sin piedad con la venta de toda clase de mercancía.

“Aquí cada quien hace lo que se le antoje porque no hay control. En casi todas las esquinas hay vendedores, pero donde más se instalan es al frente del centro comercial Prado Verde”, dijo una residente de la urbanización Azucena.

Y es que en la zona de acceso al centro comercial se vende toda clase de mercancía sin control alguno: zapatos, cordones,  cacharrería, tecnología, frutas, verduras, tubérculos, miscelánea, ropa, loza, mercado, comida chatarra, jugos, planes funerarios y hasta una peluquería ambulante se instaló en el sector, sin que la policía ni las secretarías de gobierno y movilidad hagan algo al respecto.

El problema es tan delicado que hay quejas reiterativas en contra de muchos vendedores,  quienes al parecer camuflan droga dentro de la mercancía y se prestan para distribuir pequeñas dosis a clientes del sector. “En muchos de estos puestos venden droga, las autoridades lo saben pero no hacen nada”, aseguró un habitante de Ciudad Verde.

La desorganización por la presencia de tanto vendedor molesta a los ciudadanos, quienes compraron con la ilusión de vivir en un conjunto generoso en zonas verdes y amplios espacios para disfrutar con la familia.

“Hay  mucho vendedor que está invadiendo lo que es de todos, esa parte del frente de Olímpica está repleta de casetas por todo lado y lo grave es que con ese pisoteo dañan el pasto,  se muere y empieza a salir demasiado polvo, que luego se mete a los apartamentos y las personas se enferman, falta control por parte de las autoridades”, aseguró un residente del conjunto Caléndula.

Zonas inundadas de vendedores en Ciudad Verde

Pero a la invasión del espacio público y al desorden por la presencia masiva de vendedores, hay que  sumarle la basura que estos dejan a diario, la venta de droga en algunos puestos y cerca de los colegios, la inseguridad, la falta de vías de acceso y la escasez de rutas de transporte, un sinnúmero de problemas que no se percibía cuando se construyó la ciudadela, pero que a medida que se ha venido habitando, se han hecho visibles.

Queda el reto a las autoridades para que controlen a los vendedores ambulantes y pongan  en cintura a quienes han venido  invadiendo vías y zonas verdes, capturen a los expendedores de droga y solucionen las diferentes problemáticas, situación que desestabiliza  la tranquilidad de los habitantes de Ciudad Verde.

 Cualquier queja relacionada con invasión de vías o de movilidad, se puede remitir al correo: d.operativatransito@alcadiasoacha.gov.co.