Los amplios espacios, zonas verdes y un diseño similar al de un proyecto estrato cuatro o cinco, contrastan con la cruda realidad que las cerca de diez mil familias que habitan en la ciudadela tienen que enfrentar cada día. La falta de vías de acceso y salida, el embotellamiento de domingos y festivos, la baja presión del agua, la ausencia de cupos escolares y la inseguridad, son los problemas más visibles de un megaproyecto que es mostrado como ejemplo en el país.


Ciudad Verde es el Macroproyecto de vivienda de interés social y prioritario más grande de Colombia, actualmente alberga a cerca de diez mil familias de estratos uno y dos que aparentemente cuentan con todas las condiciones para llevar un estilo de vida digno, entre ellos, 50 hectáreas de zonas verdes y parques públicos, una amplia sede del colegio Minuto de Dios que fue dividido en dos para recibir cerca de tres mil estudiantes, un CAI que presta sus servicios las 24 horas, el Centro de Rehabilitación Integral Teletón, un limitado centro comercial que incluye un pequeño supermercado de Colsubsidio, y la proyección para la construcción de un hospital de segundo y tercer nivel.

Sin embargo y pese al excelente atractivo visual que muestra la ciudadela, son varios los problemas que aquejan a quienes creyeron en este macroproyecto que fue promocionado con bombos y platillos en el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe.

Un primer problema es la falta de transporte público suficiente para que sus habitantes puedan salir e ingresar con facilidad. El vacío radica en que tanto el acceso como la salida de la ciudadela, desde o hacia Bogotá, se hace por una sola vía, la misma que conecta a Ciudad Verde con la Autopista Sur, lo cual origina demoras y trancones.

“Todos los días en las horas pico es lo mismo. Son pocas las rutas y la verdad nos toca es caminar hasta la autopista o pagar transporte pirata para que nos acerque, claro que lo grave es que así nos sale más caro porque es doble pasaje de ida y de regreso”, aseguró Cristian Peña, habitante de Ciudad Verde.

A lo anterior se suma la falta de vías de acceso. El único ingreso vehicular a Ciudad Verde es por detrás del Centro Comercial Mercurio, como quien dice necesariamente sus habitantes tienen que entrar o salir por la Autopista Sur. Una vía que serviría de complemento perfecto para solucionar en parte el problema de movilidad es la terminación de la Avenida Ciudad de Cali, pero es una obra que depende exclusivamente de la voluntad del Distrito, ya que aún faltan dos kilómetros para que se conecte por Bosa con el municipio de Soacha.

Otro de los inconvenientes que enfrentan los habitantes de Ciudad Verde es la baja presión del agua en los pisos superiores. Algunos residentes aseguran que en las horas de la madrugada “sólo cae un chorrito en la ducha”, generando inconvenientes para que las familias puedan gozar de un óptimo servicio. “La verdad no sé qué es lo que pasa, pero yo vivo en un quinto piso y entre las 4:30 a.m. y las 7:00 a.m. es casi imposible bañarse. El agua no sube porque la presión es muy pobre”, manifestó María de los Ángeles Quevedo, residente de Ciudad Verde.

Pero como si la baja presión del agua y la falta de rutas de transporte y vías de acceso no fueran suficientes, los cupos escolares para los menores se están convirtiendo en un dolor de cabeza para las familias que llegaron a la megaciudadela. Si bien es cierto existen dos colegios en uno, porque la mitad de la infraestructura del Minuto de Dios fue arrendado por el municipio y eso alivió de cierto modo la oferta educativa en 2013, en este momento ya hay familias que no encuentran en dónde matricular a sus hijos.

“El problema aquí es que prácticamente están llegando familias todos los días y solo hay un colegio, muy bonito y muy grande, pero no caben sino 2.800 estudiantes. Y entonces, dónde van a estudiar todos nuestros hijos?”, preguntó Querubín Murcia, propietario de uno de los apartamentos de la ciudadela.

Y es que las cuentas son fáciles. “Si ya hay cerca de diez mil familias viviendo en Ciudad Verde, el promedio de niños en edad escolar debe estar por los 20 mil. ¿Dónde están los cupos para todos ellos?, preguntó otro residente.

Y como en toda Soacha, en Ciudad Verde también hay problemas de inseguridad. Cuentan algunos vecinos que al megaproyecto han llegado familias de todas partes del país, con problemas de diferente tipo y la mayor parte sin una educación adecuada en la parte de convivencia. Esto ha generado enfrentamientos entre vecinos y la formación de grupos juveniles que ya comienzan a desestabilizar la tranquilidad de quienes viven aquí.

“A pesar de que contamos con un CAI, dentro de la ciudadela se han presentado robos y atracos. La vez pasada a una señora la atracaron como a las 8:00 p.m. en aquella esquina, dicen que fueron dos jóvenes como de 16 años, y así, uno escucha que acá roban y atracan”, indicó un propietario que pidió no revelar su nombre.

Para muchos, los problemas de Ciudad Verde se incrementarán con el correr de los días, ya que son 36 mil los apartamentos que se habitarán muy pronto, es decir, un promedio de 140 mil personas serán las que en un futuro mediano tendrán que enfrentarse a una triste y dura realidad que ya se comienza a vislumbrar.

“Sólo si los gobiernos nacional, distrital y municipal, y los constructores del macroproyecto se concientizan de lo que crearon y buscan soluciones rápidas a lo descrito anteriormente, sólo así se evitará que ‘explote’ una problemática que crece aceleradamente”, agregó Juan Sebastián Ramos, residente en la urbanización Agapanto.

Responde Ciudad Verde

El gerente de macroproyectos de Amarilo, Iván Camilo Caicedo, dijo que Ciudad Verde es un proyecto sin antecedentes en Colombia, situación que los llevó a cometer ciertos errores que se han venido corrigiendo por el camino.

En la parte de movilidad y transporte, Caicedo recordó que en la primera etapa del proyecto fue necesario contratar colectivos para que la gente se desplazara desde la autopista sur hasta la etapa uno de Ciudad Verde, al tiempo que se fueron implementando rutas para diferentes destinos de la capital de la república.

“Además tenemos el compromiso de construir la avenida Terreros entre Ciudad Verde y la Autopista Sur. Serán cuatro carriles que comenzaremos a realizar los primeros de julio y los terminaríamos hacia finales de año; inicialmente se intervendrá el tramo entre autopista y Potrero Grande. Adicionalmente vamos a construir la avenida Cali dentro de Ciudad Verde, pero faltaría la conexión con Bogotá que es algo que depende exclusivamente de la capital”, agregó el gerente.

En materia educativa, dijo que el macroproyecto necesitará por lo menos 12 colegios de 2.800 estudiantes para suplir las necesidades de cupos escolares. Sin embargo se refirió a las obras que se realizarán inmediatamente y aseguró que en el lote contiguo al colegio actual se construirá otra Institución Educativa, pero que la proyección es entregar cuatro establecimientos públicos al municipio y abrir los espacios para que los privados también lo hagan.

En cuanto a seguridad, Iván Camilo Caicedo sorprendió con la noticia de construir próximamente una estación de policía dentro del macroproyecto, con capacidad para 40 uniformados, e implementar un sistema de cámaras de seguridad.

Finalmente, destacó el programa de acompañamiento social con líderes y habitantes del macroproyecto. “Como resultado del proceso, en junio vamos a graduar la primera promoción de un programa que se hizo con la Policía Nacional para conformar varios frentes de seguridad que cuentan con nuestro total apoyo”, concluyó.