Diariamente y minuto a minuto, literalmente en la nariz de la Policía, conductores y pasajeros violan el decreto 158 del 2 de abril de 2002 y la orden de la Dirección de Trasporte que estipula tajantemente la prohibición de recoger y dejar pasajeros en los pasos peatonales de las carreras séptima y octava, sobre la alameda de la calle 13.


Feria-aldeas-soacha

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‘Es normal’ que los desadaptados y mal educados conductores, e incluso los pasajeros, formen el caos en estos dos puntos del centro de Soacha, traducido en trancones constantes y alteración del flujo normal de los vehículos, más aún cuando el paso por la Alameda de la 13 se reduce a un solo carril.

No ha habido poder humano, o mejor Policía que sea capaz de controlar a conductores y pasajeros para que respeten la norma. Sin importar quién o cuántos vehículos vengan atrás, los conductores del transporte público paran en plena alameda a dejar y recoger pasajeros, formando trancón y obstruyendo el paso de los demás automotores que necesitan pasar.

Pero más allá del pésimo comportamiento y la falta de cultura ciudadana de conductores y peatones, debido a que éstos últimos se acostumbraron a subir y bajar justo sobre la alameda, es más culpable la misma Policía por no hacer cumplir la norma. Si bien es cierto el decreto 158 de 2002 puede ser desconocido por los miembros de la institución, recientemente el entonces director de transporte William Ardila, envió un comunicado al coronel John Alejandro Murillo fechado el 15 de abril de 2010, solicitando la restitución de la bahía ubicada en el parque principal sobre la carrera octava, entre calles 12 y 13, debido a que ese espacio estaba destinado para los vehículos de servicio público, justamente para evitar que los mal educados conductores paren sobre la alameda. Adicionalmente se le anexó copia del decreto en mención, el cual además prohíbe el estacionamiento de vehículos en una cuadra alrededor del parque principal, medida que tampoco se hace cumplir por parte de los agentes de policía.

Otro agravante es que los agentes pasan una y otra vez por la alameda, y ante la mirada pasiva de los uniformados, los conductores paran a dejar y recoger pasajeros, sin que la autoridad muestre el más mínimo interés de hacer cumplir la norma.

En su momento el ex director de Transporte William Ardila culpó a la Policía por no cumplir la directriz dada desde su despacho: “Hemos cumplido con toda la normatividad, hay un decreto, pero la aplicación de la norma le corresponde a los agentes de tránsito y vamos a insistir en ese tema por cuanto se cumplió durante los primeros 10 o 15 días, pero nuevamente se ha caído en la infracción de recoger pasajeros en cualquier parte, originando caos tanto en la séptima como en la octava”.

La pregunta es: ¿Para qué se dictan normas si la Policía tiene otros intereses y responsabilidades?

Tanto conductores y peatones reconocen que el problema es falta de cultura y autoridad:

“Lo que pasa es que falta verraquera de las autoridades para hacer cumplir la ley. Está comprobado que las cosas funcionan con mano dura, de lo contrario todo se lo pasan por la faja. Yo pienso que para lograr que los carros no paren sobre la vía peatonal es necesario que multen sin compasión a quien viole la norma y que la alcaldía emprenda campañas para que la gente no se haga aquí a esperar los carros”, explicó Jorge Iván Balbuena, habitante del municipio y usuario del transporte urbano.

Pero mientras los ciudadanos piden sanciones drásticas, los conductores dicen que la culpa es de los pasajeros porque todos se hacen alrededor de los bolardos ubicados sobre la 13 a esperarlos. “Yo soy consciente que al parar acá hago trancón, pero si no recojo los pasajeros en este punto otros me los quita porque todos quieren que los deje justo sobre la peatonal, y lo mismo pasa con los que esperan un carro, todos se amontonan preciso aquí. Entonces es difícil pasar derecho y parar en la bahía, la gente no se va hasta allá”, precisó Álvaro Cortes, conductor de transporte público urbano de Soacha.

Y así todos tienen una explicación, una excusa perfecta para hacer lo que a cada uno le parezca y le convenga, mientras en los despachos de la Dirección de Transporte, la Secretaría de Gobierno, la Contraloría, la Personería, la Secretaría de Planeación, la inspección primera y en el mismo comando de Policía reposa el decreto 158 que se elaboró y se promulgó, simplemente para eso, para que permanezca olvidado y ‘empolvado’ en los escritorios de las autoridades que les ha quedado grande entender que en ellos recae toda la responsabilidad del caos y el desorden que se vive a escasos diez metros de la sede administrativa del municipio, a otro tanto de las instalaciones del primer Distrito de Policía Cundinamarca con sede en Soacha y justo al frente del edificio donde funcionan algunos juzgados y la misma secretaría de gobierno.

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