Toda ‘olla’ o lugar de Bogotá donde se vendan o se comercialicen estupefacientes, será derribada y convertida en un sitio de acceso a la justicia para los ciudadanos de Bogotá.


En una casa que fue demolida por orden del presidente Juan Manuel Santos, en el barrio San Cayetano de la localidad de Suba, se empezó a atender a la ciudadanía en temas de denuncia y por petición de la misma comunidad, en este lugar se construirá próximamente una Casa de Justicia.

Según el Subsecretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana, de la Secretaría Distrital de Gobierno, Jonathan Nieto Blanco, los acuerdos fundamentales entre el Gobierno Nacional y Distrital son dos: La lucha frontal contra el microtráfico y el acceso a la justicia y a la Paz para los ciudadanos de Bogotá.

Esta alianza interistitucional entre la Fiscalía General de la Nación, el Ministerio de Justicia, la Policía Metropolitana de Bogotá, las Alcaldías Locales y la Secretaría Distrital de Gobierno, van a permitir que en estos sitios allanados se puedan instaurar denuncias sobre temas de maltrato, violencia intrafamiliar, expendios de psicoactivos y temas que tengan que ver con la violación de los derechos humanos.

“Trabajeremos de manera armónica sobre temas de microtráfico y en los sitios derribados, pondremos centros de convivencia y centros de entretenimiento para los jóvenes”, advirtió la Viceministra de Justicia, Piedad Zúñiga Quintero.

Transformación de las ollasLa funcionaria, dijo que se está diseñando un cronograma de trabajo para cada quince o veinte días poderlo ejecutar en la localidad priorizada; este se verificará y se ajustará de acuerdo a las necesidades de la misma comunidad, siempre con el ánimo de poner la justicia al servicio de los ciudadanos.

Entre tanto, Digna Isabel Durán Murillo, Subdirectora Nacional de Atención a Víctimas y Usuarios de la Fiscalía General de la Nación, dijo que ésta es una estrategia conjunta entre el Gobierno Nacional – Presidencia de la República, en asocio con la Policía Nacional y la Administración Distrital, con el fin de terminar con el problema del microtráfico.

“La meta es acabar con estas ‘ollas’ como comúnmente se denominan y posteriormente traer unos programas de carácter social, tanto de acceso a la justicia, como de carácter comunitario de acuerdo a lo que la misma comunidad haya pedido”, señaló Durán Murillo.

Según la funcionaria, estas jornadas que se iniciaron en el barrio San Cayetano de Suba, permitirán que las personas pongan sus quejas y denuncias mientras avanzan los proyectos para que sea un servicio de manara permanente, una vez se haga la adecuación de estos lugares.

Fuente: Barrios de Bogota.com