Las lluvias de los  últimos días en el territorio nacional han dejado estragos en algunos sectores. En este caso  los afectados son residentes de varios barrios del municipio de Soacha.

Según el Ideam,  las lluvias acompañarán a los colombianos durante  los próximos días, un inconveniente para los residentes de  León Xlll segundo sector, comuna 3 del municipio de Soacha, puesto que cada aguacero  evidencia el estado deplorable de varias calles del barrio.  “Para nosotros el tema de lluvia es un inconveniente constante porque al llover no tenemos por donde transitar debido a la acumulación de agua y barro en la cuadra”,  manifiesta Humberto Gamba, residente de la zona.

Aunque el tema del estado de las calles en algunos sectores no es reciente, muchos habitantes ya se han acostumbrado a vivir en medio del barro luego de las lluvias, como lo comenta Sandra Rioja, residente de este sector: “Llevo años viviendo aquí  y no he visto la primera vez una máquina que se acerque a arreglarnos este problema, es barro por todo lado, por eso cuando llueve ya sabemos que va estar así por varios días, la verdad uno ya se acostumbra”.

Los ciudadanos han puesto su esperanza en cada mandatario para que incluya en sus proyectos el arreglo de estas vías, pero pasan las administraciones y no han obtenido ningún tipo de resultado, como lo afirma un residente del León XIII. “Cuando están en campaña se la pasan en el barrio, prometen y prometen, pero suben y se les olvida las propuestas con las que nos endulzaron el oído, tienen proyectos para arreglar vías pero se embolsillan la plata y las calles siguen  igual”.

Finalmente, los residentes de este sector de la comuna tres de Soacha hacen un llamado a la administración municipal para que tenga en cuenta la solicitud de los ciudadanos, quienes en tiempo de lluvia deben  soportar el  barro y agua que demora varios días en filtrar, lo que genera un lodazal en estas calles que afecta no solo la imagen del sector, sino también la incubación de insectos que pone en riesgo la salud de la comunidad.

Por Edna Rocío Vanegas