La Selección Colombia sub 23 fracasó en su intentó por clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al no poder ubicarse en uno de los dos primeros lugares del cuadrangular final del Torneo Preolímpico que disputó su última fase en el estadio Alfonso López de Bucaramanga.

Desde el inicio del certamen, el equipo que dirigió Arturo Reyes dejó muchas dudas tras perder en el debut 1-2 con Argentina. En dicho encuentro, el combinado nacional se mostró errático en la zona defensiva, además, al final del cotejo se vio al estratega resignado en el banco de suplentes, sin darle por lo menos ánimos a sus futbolistas, y producto de esto el entrenador decidió sacar de la alineación titular a Carlos Terán y Andrés Felipe Reyes para la segunda jornada. En el juego contra Ecuador, Colombia mejoró con la inclusión de Willer Emilio Ditta y Eddie Segura, dos jugadores que en comparación con sus compañeros llegaban con muchos más minutos en sus clubes.

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La ‘tricolor’ logró imponerse con marcador de 4-0, con un sobresaliente Jorge Carrascal, al seleccionado ecuatoriano, el más débil del campeonato y revivió las aspiraciones de clasificar a la ronda final. En la tercera salida, Venezuela propuso un fuerte duelo que se definió en el minuto 71 con un gol de Eduard Atuesta para que los colombianos celebrarán un 2-1 a favor y pudieran decidir ante Chile en la última fecha de la primera fase el segundo equipo que clasificaría la ronda final.

El partido con el combinado chileno fue cerrado y con pocas opciones de gol. Colombia decidió echarse atrás y permitir que el rival tuviera mayor posesión del balón y generara las oportunidades más peligrosas, aunque no contaron la efectividad necesaria.

Al clasificar a la ronda final, el equipo de Arturo Reyes debería enfrentar a Brasil, Argentina y Uruguay, equipos que demostraron ser los de mejor rendimiento y mayor regularidad.

Las razones:

Frente a BrasilReyes planteó un partido totalmente defensivo al incluir tres volantes de primera línea, Kevin Balanta, Eduard Atuesta y Jaime Alvarado, que junto a los cuatro defensas, pudieron aguantar la superioridad brasileña(Brasil tuvo 60% de posesión y generó más opciones para marcar), mientras que Jorge Carrascal, Edwuin Cetré y Nicolás Benedetti fueron los encargados de atacar y buscar alguna anotación, que llegó a través de Cetré. Si bien Colombia consiguió un importante empate, no convenció cuando tuvo el control de la pelota al demostrar muy poco juego colectivo ya que las individualidades fueron las que se destacaron.

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Para la segunda jornada de la ronda final, los colombianos lucharon en un primer tiempo muy competitivo ante Argentina, a pesar de que Esteban Ruiz se destacaba como la figura nacional. Sin embargo, en el segundo tiempo los ‘albicelestes’ definieron el compromiso a su favor en tan solo cinco minutos, gracias a las desconcentraciones de una Colombia que no supo reaccionar aunque logró descontar el marcador.

Ante Uruguay, los dirigidos por Arturo Reyes confirmaron todas las dudas que se fueron generando a lo largo de Preolímpico. En primer momento, el entrenador causó desconfianza al plantear un esquema totalmente diferente al propuesto en todo el certamen tras incluir una línea de tres zagueros centrales y dos laterales. 

Para el desarrollo del encuentro, Colombia no supo asociarse ni mostrar juego en equipo, solo las individualidades pudieron emocionar a la afición, que terminó desilusionada tras un contundente 3-1 para los uruguayos.

Finalmente, los errores en la elección de los jugadores, no solo para el torneo, sino durante el certamen en la alineación titular, el poco juego colectivo que demostraría dudas en el trabajo y las erráticas decisiones tácticas le costaron a Colombia llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio, siendo local en el Torneo Preolímpico.

Fuente: Antena 2