En el humedal Neuta de Soacha se reunió  la primera red de mingueros, un escenario que abrió las puertas a actores, líderes y veedores de los distintos escenarios ambientales del municipio. Acompañó la Dirección ambiental de servicio al ciudadano de la Car, Semillas de la Tierra del Sol (Setis) y comunidades indígenas del Amazonas, Sierra Nevada de Santa Marta, Chía y Sesquilé.

En la red de mingueros de los humedales de Soacha se brinda la oportunidad para que todos los actores de estos cuerpos hídricos del municipio se reconozcan y construyan una agenda en pro de generar acciones a gran escala de los territorios que tienen espejo de agua. “Esta minga es desde el pensamiento ancestral que nos permite comprender nuestra memoria e identidad, además de la relación entre la naturaleza y la madre tierra con sus elementos vitales”, dijo Camilo González, funcionario de la Car.

El sitio de reunión de los mingueros fue el Humedal Neuta de Soacha

Dentro de la actividad ambientalista se hizo un recorrido de reconocimiento por el lugar, se habló de medio ambiente, la historia del humedal Neuta, la flora y fauna, se hizo un compartir entre el diálogo de paz y la armonía con presentación de comunidades indígenas como Muiscas de Chía y Sesquilé, indígenas del Amazonas que son guardianes de los Lagos de Tarapoto,  y el cabildo de los pijaos de la Diosa Dulima, que es de Soacha, con el grupo de la Sierra Nevada.   

“Es muy hermoso conocer otras culturas, de verdad se toma conciencia. Los pijaos de la Sierra Nevada de Santa Marta comentaban sobre el amor al agua y que debíamos aprender a reciclar en todos los aspectos, pero sobre todo cuidar  este preciado líquido; por ello nuestro compromiso es generar conciencia ambiental e iniciar desde el colegio para que haya un equilibrio entre el ser humano y la tierra”, comentó Luis Sanabria, veedor de la cuenca del río Bogotá.

 Entre tanto, José Fajardo, representante legal del resguardo Ticuna, Cocama y Yagua,  comentó. “Hicimos presencia por la invitación de Setis, la idea general fue intercambiar saberes, pero el tema específico fue  la importancia de proteger los humedales, nuestros territorios. Lo que observamos en el Neuta de Soacha es que lamentablemente se encuentra en el casco urbano y nosotros como resguardo tenemos una extensión de 142 hectáreas y nuestros humedales tienen 144 hectáreas, y  dentro de ellas habitan estas tres comunidades indígenas; por esto en el plan de manejo que tenemos como sitio de designación Ramsar, construimos nuestro propio manual, que es nuestro reglamento interno y de convivencia. En este sentido se habla de que todas nuestras comunidades saben sobre la conciencia ambiental, ya que se ha hecho un trabajo pedagógico en temas de conservación y desde la base; la primera infancia sabe cuál es la importancia de tener una naturaleza propicia para que no sufra de escasez de agua y alimentos; lo que compartimos es  la idea de proteger nuestros humedales de manera sostenible para que la propia vida humana no se vea amenazada”, explicó.

La red de mingueros abrió un espacio de diálogo entre comunidades diferentes, que nunca se había elaborado en el municipio y se espera que tenga una continuidad para avanzar en el territorio de Soacha y llegar a observar otros espejos de agua a nivel departamental, nacional e internacional.  “Esos elementos culturales y simbólicos son fundamentales para el reconocimiento entre nosotros, que estamos acá en la ciudad y ellos que se encuentran en los otros territorios, y con esos intercambios de saberes poder consolidar otros elementos culturales entre nuestro hacer, definir y pensar; así el encuentro se vuelve una oportunidad de diálogo y mención entre el territorio y el país, para que se sepa que ya hay gente caminando, cuidando y protegiendo”, concluyó el funcionario de la Car.