En medio de un teatro totalmente abarrotado, los jóvenes de Soacha reclamaron el respeto a sus derechos y socializaron parte de su problemática.


Todo se dió ayer sábado en el teatro Sua en el marco del foro de juventudes y derechos humanos organizado por la Pesonería municipal, la Pastoral Social de Soacha, Fedes y otras entidades que trabajan por el desarrollo de las comunidades.

«Todos hablan de Soacha pero Soacha no habla de sí misma» fue el slogan del foro que se desarrolló desde las 8:00 a.m. y las 5:00 p.m en un escenario donde los jóvenes fueron los protagonistas. Inicialmente el personero Fernando Escobar hizo un análisis del estado real de los derechos humanos en Soacha, haciendo referencia a situaciones tristes pero reales como el asesinato de jóvenes conocido como los «falsos positivos». Destacó la confianza que hay hacia ese organismo, e invitó a la reflexión y al análisis para conocer de fondo lo que realmente pasa en el municipio y el país en materia social y de derechos humanos.

Durante el foro intervinieron familiares de las víctimas de los «falsos positivos» en Ocaña (Norte de Santander), contaron su historia y su realidad, e invitaron a los jóvenes a reclamar sus derechos y a hacerlos respetar. Se habló también del desplazamiento forzado y de todos los efectos de la guerra en Colombia, teniendo en cuenta que las víctimas son siempre inocentes y comunidad marginada.

Se analizó la problemática Soacha y se evidenció que hay un vacío enorme en materia social. Por ejemplo se mostró que en el municipio no hay empleo para la juventud, las oportunidades educativas y de acceso a las instituciones educativas son escasas, la deserción escolar es alta, hay coacción y presión hacia los jóvenes para que se vinculen a grupos al margen de la ley, y lo peor, algunos terminan asesinados por las mismas fuerzas del Estado.

Fueron muchos los aspectos que se analizaron y ahora viene la tarea de socializar las conclusiones con las instancias gubernamentales y no gubernamentales para concretar iniciativas y respuestas que reduzcan la viloación palpable de los derechos humanos, especialmente hacia los jóvenes.