Con el objetivo de adaptarse a los cambios que está sufriendo la ciudad en la tarea de lograr que las nuevas generaciones tengan la suficiente capacidad para asumir esos desafíos, la Universidad Minuto de Dios ha comenzado a realizar un trabajo con los colegios privados, que busca generar una educación que potencie las calidades humanas de los estudiantes.


‘Los nuevos retos para la educación municipal’, es el nombre de este proceso que es liderado por el profesor José Daza, Director de Desarrollo profesoral de Uniminuto para Soacha y Cundinamarca, el cual inició con un taller que se realizó el pasado jueves 7 de septiembre y que contó con la participación de varios docentes y directivos docentes de las instituciones educativas privadas de Soacha.

La jornada permitió conocer las perspectivas de los profesores y los retos que estos tienen en la misión de generar alternativas pedagógicas que permitan fortalecer la parte humana de los estudiantes, dado que esta ha sido descuidada en el contexto educativo actual. Por otra parte, se busca que el proceso de cambio que vive Soacha también sea un punto de partida para identificar las necesidades que empieza a tener el municipio, de tal manera que se pueda orientar las estrategias de enseñanza de los docentes.

“Convocamos a los docentes de los colegios privados para una prueba piloto, pues de alguna manera allí hay una disposición diferente a la que existe en los colegios oficiales, no hay tanta burocracia en términos de convocatoria. En esta primera reunión quedaron establecidos algunos retos que debemos retomar en el año 2014, pues vamos a hacer cuatro talleres más con profesores del sector privado, pero además, como lo decían los directivos y los mismos profesores, debemos trabajar con las familias. Es decir, de forma paralela habría tres talleres con padres de familia, docentes y estudiantes, para triangular la información con cada uno de modo que ellos puedan tener sentido de la realidad y determinar lo que necesita el municipio, teniendo en cuenta las concepciones individuales”, explicó el profesor José Daza.

Según Daza, para nadie es un secreto que Soacha es una población que cada vez crece más, donde existe desorden por todas partes, y que socialmente tiene unas tendencias poco agradables para las personas. En ese sentido, indicó que si la iniciativa para generar el cambio no se da desde la educación, posiblemente estos no se lograrán. Por eso, el docente manifestó que cuando se habla de los nuevos retos, se debe involucrar a los tres actores que intervienen en la educación (docentes, padres y estudiantes), con el fin de que en un futuro se logre formar culturalmente desde la educación a esas personas.

“El hecho de que ya tengamos 10 años en Soacha como universidad, hace que académicamente tengamos que ayudar al desarrollo inmaterial, porque se trata de procesos de pensamiento y generar esa cultura desde la academia, para que como institución se pueda crear ese ‘pensamiento superior’”, expresó el profesor Daza.

Los retos para el 2014

Luego de realizar el taller que dio inicio a este proceso, el profesor José Daza habló de lo que viene para el próximo año, de cara a consolidar el trabajo con los colegios privados y alcanzar esos nuevos retos que hay para la educación del municipio. Según él, hay una base en el diagnóstico que se hizo en el primer taller, respecto a que la mayoría de maestros son personas comprometidas, que les duele el municipio y que didácticamente usan todos los recursos que tienen para tratar de lograr mejores aprendizajes:

“Una de las debilidades dentro de esas fortalezas es que el contexto influye mucho, pues los padres no apoyan, los estudiantes son cada vez más desobligantes con sus profesores, y el entorno de violencia en el que se vive no permite que ellos realicen su trabajo académico. Entonces, lo que se busca es la manera de reformular académicamente qué es lo que los maestros tienen que hacer al interior del aula de clase para ir cambiando paso a paso la mentalidad de las personas”, sostuvo el profesor Daza.

Una de las personas que conoció de cerca la iniciativa liderada por el profesor José Daza, fue el Obispo de la Diócesis de Soacha, Monseñor Daniel Caro Borda, quien aseguró que: “El municipio de Soacha se acabó, el pueblito que era Soacha ya no existe. Desde hace unos cinco o seis años, este territorio ha abierto sus puertas y está caminando para ser una ciudad ‘cosmopolita’, con personas de todo el país y cientos de viviendas nuevas. Hace 40 años Soacha era ganadería, siembras, leche y quesos, hoy es una gran cantidad de familias, miles de personas buscando trabajo y vías para ir a laborar, etc. Por eso, la educación no puede ser la misma, y lo que se busca es crear hábitos de No Violencia, para formar a esos nuevos pobladores de la ciudad”, indicó el prelado.

Igualmente, una profesora que hace parte del proceso, dijo: “Se debe hablar de la violencia que se vive tanto en la familia como en el colegio, pues estas dinámicas son muy importantes, ya que nos ayudan a llevar estas vivencias a nuestros alumnos en el transcurso diario de las actividades. Además de eso, nos ayudan en la parte académica y en la disciplinaria”, concluyó María Yolanda Prieto, Docente del Gimnasio Santo Domingo de la Juventud del barrio Ducales, en la comuna uno.
Así las cosas, se espera que para el año que viene se siga con este trabajo, con el fin de hallar la nueva ruta que debe seguir la educación de Soacha, con el fin de lograr los cambios sociales que necesita la ciudad.