¡Vuelve y juega! A un año de las elecciones de Cámara y Senado, en Soacha no se vislumbra un panorama alentador para ganar al menos una curul en el Congreso de la República. El ambiente es el mismo y la falta de conciencia y voluntad para unificar nombres parece alejarse cada día más, todo por el ego de quienes hablan de unión, pero en torno a su propio nombre.


Hay quienes aseguran que la campaña electoral al Congreso de 2014 ya arrancó, incluso en los pasillos de la alcaldía, en los cafés y en el parque principal, ya se habla de una baraja de candidatos que aspira a la Cámara de Representantes por los diferentes partidos y movimientos políticos. Incluso el anuncio del Centro Democrático, que lidera el ex presidente Álvaro Uribe, de convertirse en un movimiento político con miras a las elecciones legislativas del próximo año, ha producido algunos movimientos al interior de los partidos, especialmente de la U, hasta el punto de que algunos se atreven a decir que los concejales Andrés Jaramillo y Gloria Uribe entrarían a apoyar al candidato del uribismo.

Pero lo cierto es que los rumores pululan en los escenarios propios de la ‘chismografía’ política y se lanzan nombres como ejemplo de un ejercicio democrático para que el panorama electoral en Soacha se comience a calentar. Sin embargo lo que preocupa es que a un año de las elecciones no se vea un candidato fuerte que sea capaz de arrastrar una excelente votación y alcanzar una curul en el Congreso, como quien dice, lo que se vislumbra es poco alentador para el municipio con el mayor potencial electoral del departamento.

En las elecciones de octubre de 2011, el potencial electoral de Soacha, según la Registraduría, se aproximó a los 187 mil, es decir, una cifra que matemáticamente alcanzaría para siete Representantes a la Cámara. No obstante, esa cantidad no pasa de ser una ‘ilusión mental’ porque la realidad es que en este municipio no hay identidad, pertenencia ni amor por la ciudad, y a la hora de votar predomina el interés particular que se reduce a una pobre contribución económica para ‘vender’ el voto al mejor postor.

A decir verdad, hay quienes afirman con acierto que en Soacha no hay ‘pesos pesados’ para la Cámara, y que la historia se repetirá, es decir, que el municipio volverá a quedarse sin representantes en este cuerpo legislativo. Es cierto que se barajan nombres y seguramente va ser así, pero lo que preocupa es que sigue primando el interés y el ego personal, los celos políticos y el juego sucio que repercutirá sin duda en unos pobres resultados para los intereses locales.

Por ahora el número de curules en la Cámara de Representantes está en manos de quienes decidan lanzarse, de esos nombres que han venido sonando y que por lógica se deben tener en cuenta, aunque lo ideal es que ese grupo se reduzca a dos o tres para que Soacha comience a hacer presencia en el Congreso Nacional.

Quizá uno de los partidos políticos que más movimiento tenga en cuanto a candidatos en este momento es Cambio Radical. En Cundinamarca suenan los nombres de Jorge Rozo, actual representante a la cámara; Jorge Rey, ex alcalde de Funza y ex director de Acción Comunal; Jorge Enrique González, ex alcalde de Zipaquirá, y la ex diputada Betty Zorro, quien recientemente renunció a su cargo en el Ministerio del Interior. Algunos sectores ubican a Fernando Ramírez Vásquez en esta lista, aunque hay otro segmento que asegura que el ex alcalde de Soacha se lanzará por el PIN. Claro que un buen grupo manifiesta que el candidato de éste último movimiento político es Juan Carlos Saldarriaga.

Por los lados del Partido Liberal, el único candidato de Soacha que suena por ahora, es el ex alcalde José Ernesto Martínez, aunque sus amigos cercanos argumentan que aún lo está pensando.

En el Polo Democrático Alternativo parece que el partido se inclinará por el sindicalista Nilson Almanza. Claro que también suena el nombre de Juan Manuel Caicedo, aunque fuentes cercanas aseguran que lo que quiere ‘Jumaca’ es Asamblea, y que anda golpeando en el Verde y en Progresistas.

El partido Verde tampoco ha definido aspirante, aunque se tiene la certeza de que el ex gerente de la Inmobiliaria de Cundinamarca, José Gregorio Hernández, está golpeando las puertas en este movimiento político.

Quien si ya definió la forma de participar en los comicios de marzo de 2014 y dio a conocer el nombre de los candidatos, fue el Movimiento político MIRA. En la pasada Convención Nacional se tomó la decisión de participar con listas abiertas para Cámara de Representantes, incluso publicó los nombres de José Joaquín Guzmán y Eufemia Martínez Guzmán en la lista por Cundinamarca.

Pero así como suenan posibles nombres que protagonizarán las elecciones del año próximo, así mismo se descartan otros que han venido siendo objeto de señalamientos de algunos sectores políticos. Por ejemplo, el actual secretario de educación, Juan Miguel Méndez, está totalmente descartado como candidato a la Cámara de Representantes, y por ahora-si el alcalde así dispone-continuará al frente de esa cartera política.

Claro que independientemente de los nombres y partidos que se la jugarán por Soacha en los comicios de marzo de 2014, una cosa sí es segura. El municipio no cuenta con un ‘peso pesado’ que tranquilamente pueda jugar y que desde ya ponga a pensar a sus contendores de Cundinamarca, más cuando hay que apostarle a por lo menos 25 mil votos para asegurar la curul (aunque la cifra depende de cada movimiento político).

Bajo estas condiciones y con el respeto que todos se merecen, en Soacha habría que hablar de los ‘pesos pluma’ para la Cámara, porque a ninguno de los aspirantes se le ve la solidez y la fuerza que requiere para llegar al Congreso, como sí la tienen candidatos de otros municipios, y eso que con menos potencial electoral. ¿Qué hay que hacer?, simple. A cuentas de hoy hay ocho nombres que aspiran a la Cámara por este municipio, y la historia dice que la mayoría de los votos se van siempre para afuera y que los que juegan de local se quedan viendo ‘un chispero’. Si la historia se invirtiera y los habitantes de la ciudad le apostaran a la identidad, al sentido de pertenencia y dejaran de votar por la dádiva, el plato de comida y por los pobres intereses económicos, la realidad sería otra.
Pero a esto hay que sumarle la capacidad que deben tener los aspirantes para renunciar y reconocer en el otro sus virtudes, su capacidad y su liderazgo, porque lo ideal es que de esos ocho, la cifra se baje a dos o tres.

Para corroborar lo anterior, basta con revisar cifras. En las pasadas elecciones a Cámara, los dos candidatos de Soacha que obtuvieron más votos fueron Fernando Ramírez Vásquez, de Cambio Radical, quien escasamente llegó a los 4.100, y Juan Miguel Méndez Molano, de la U, con cerca de 3.500 sufragios. El resto se fugaron para los demás municipio de Cundinamarca.

Queda entonces la tarea para que los candidatos de Soacha, que hoy se ven como los ‘pesos pluma’ de la contienda, sean capaces de transformarse en ‘pesos pesados’ con miras a las elecciones del año próximo. Dependerá de la voluntad y capacidad de cada uno, y de comenzar desde ya a realizar un trabajo para que el municipio vote unido, con identidad, amor y pertenencia. Sólo así, Soacha volverá a tener representación en el Congreso de la República.