Los retos de Henry Sosa como representante de los personeros de Cundinamarca

Establecer alianzas para la cooperación interinstitucional entre las personerías de otras ciudades del país, es la misión que ha asumido el Personero de Soacha Henry Sosa, quien en días pasados fue elegido como representante de la Asociación de Personeros de Cundinamarca (Apercundi), ante la Federación Nacional de Personeros (Fenalper).


Desde su nuevo rol, el personero de Soacha tendrá la oportunidad de apoyar todos los temas que se desarrollen en el Congreso de la República, con respecto a las normas que allí se tramiten en cuanto a los derechos humanos y las funciones que desarrollen los personeros en el país. De igual manera, Sosa actuará como un enlace, a fin de crear vínculos y estrechar relaciones con sus colegas de otras ciudades, en busca de hallar soluciones a los problemas comunes que se manejan, por ejemplo, en los municipios vecinos de Soacha.

“Es muy importante tener esa representación, porque eso demuestra que el municipio de Soacha es uno de los más importantes del departamento. Debemos tener muy buenas relaciones con los personeros de Cundinamarca y el país, ya que diariamente llegan a Soacha personas de muchas regiones, por lo que se requiere hacer un contacto directo con el Personero de las ciudades de origen de estas personas para conocer la situación real que se presentó con ellas. De cierta manera queremos conformar una especie de ‘Red Nacional de Personeros’, para que se garantice no sólo el cumplimiento de nuestras funciones, sino que también podamos solucionar problemas en tiempo real con esta comunidad. La idea es que podamos prestar eficientemente nuestros servicios a fin de brindar y recibir apoyo de los personeros de otros municipios”, explicó Sosa.

El Personero de Soacha también se refirió a las relaciones con su homólogo de Bogotá, Ricardo Cañón, con quien, según indicó, se ha establecido contacto en aras de trabajar de la mano, teniendo en cuenta la cercanía entre ambas ciudades y las problemáticas comunes que se manejan, sobre todo en la zona limítrofe con Bosa y Ciudad Bolívar.

“Con los personeros de los municipios cercanos, no sólo tenemos problemas de desplazamiento y ley de víctimas, también hay problemas de inseguridad. No es en vano que muchos de los problemas de esta índole en el país se trasladan al municipio y a otros lugares cercanos como San Antonio del Tequendama, Sibaté y Mosquera, por lo tanto son circunstancia que aquejan a toda la región. Sumado a lo anterior, hay otros aspectos como por ejemplo el Río Bogotá, la movilidad y muchos más que también afectan a poblaciones como Fusagasugá, Girardot, Silvania y a los municipios de las provincias del Tequendama y Magdalena”, concluyó Sosa Molina.